Michael Jackson, ¡no te conviertas en dios!

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Nunca me gustó Michael Jackson. Y me gustaba aún menos a medida que iba empalideciendo. Pero en los últimos tiempos, ya me daba hasta miedo verlo. No diré nada nuevo: el sombrero ajustado le tapaba medio rostro, su mascarilla casi el otro medio. Las gafas de sol, los guantes… Sus rasgos estaban a medio camino entre el plástico y la calavera. Siempre parecía una figura de cera de sí mismo. Michael se escondía del mundo. Así que se creó uno propio, a su medida. Su Disneylandia privada era refugio de niños. Nunca sabremos si era por tenerlos como compañeros de la infancia que jamás tuvo o por algo más. En todo caso, parece que Michael fue una víctima. Demostró en sus carnes que la cirugía estética podía arreglarte algo más que la nariz o las arrugas. Para su desgracia, demostró que no se podía ser una star system en la primera infancia y salir indemne.

Sé que no será lo políticamente correcto, pero creo de veras que ahora viene lo peor. Después de una muerte anticipada, los que ya lo endiosaban antes no sé qué harán. En otra circunstancia similar, me tocaba terriblemente las narices oír hablar hasta la náusea de lo buena que era Diana de Gales, y lo “princesa del pueblo” y blablabla. Quería salir en los telediarios y decir “queridos todos, no hay princesas del pueblo; ella se lo pasaba todo lo bien que podía con el dinero que le adjudicaba el pueblo de Inglaterra. Y por eso cenaba en el Hotel Ritz de París un día cualquiera mientras que ustedes y yo, con suerte, acabaremos en el restaurante chino. Fue un día a ver enfermitos en la India, sí, pero eso no la convierte en modelo de benevolencia y generosidad. No me extrañaría en absoluto que detrás hubiera un asesor de imagen.” Pues ahora tres cuartos de lo mismo: nunca lo he considerado un genio, ni un dios ni un extraterrestre. Un pobre chalado multimillonario que se construía un mundo a medida y que tenía buen sentido del ritmo.

Detestaba su mundo negro, su alma de negro. Posiblemente porque pocos negros hay multimillonarios, y temería que el establishment blanco le pasara factura. Supongo que se contemplaba orgulloso cuando se borró las marcas que le recordaban cada día que era negro. Y cuando ya tenía el pelo más liso posible, la nariz más respingona concebible, y la piel más blanca que un albino, aunque muchos lo viéramos como una caricatura sin sentido, él se veía a sí mismo como el dios que siempre quiso ser.


Por mi parte, espero que no haya demasiada gente que lo considere modelo de nada.

15 comentarios:

Lola Torres Bañuls dijo...

Es un pena. A mi me parece que perdió el rumbo totalmente.

Pero bailaba muy bien. Si hubiese sabido canalizar sus energías no hubiese terminado así.

No tuvo una infancia como todos los niños. Creo que su padre exploto a todos sus hijos con el grupo que tenían de canto.

A mi me da pena por eso.

Aunque no le tenía mucha simpatía esa es la verdad.

Un abrazo.

Stalker dijo...

Pues a mí de niño sí me gustaba Michael Jackson, claro que me pilló pequeño y tardé en darme cuenta de qué significaba que un negro se hiciera blanco... y que además compusiera la canción "Black or White", donde afirmaba que qué importa ser blanco o negro si somos humanos, hermanos, etc, en un derroche de hipocresía como pocas veces se ha visto... Si tan poco importa, ¿por qué tú quieres ser blanco?

Lo curioso es que incluso gente de la inteligencia y sensibilidad de Caetano Veloso han "teorizado" el fenómeno Jackson, poniéndolo como modelo finisecular, poco menos que como revolucionario, "frente a Madonna, que al lado de Michael es una mera teórica..."

Cosas veredes...

Abrazos

El estúpido indolente dijo...

Nunca me ha gustado Michael Jackson.
Ni como showman mediático, ni lo que "personalmente" transmitía.
Pero cualquier muerte, me conmueve, aunque sea mínimamente.

Será que mis gustos musicales son raros. O estúpidos :p.

Y ahora a escuchar las tonterías que puedan decir en los panegíricos que el mundo le dedicará.

imaginari dijo...

Francamente, el video de los muertos vivientes, extraordinario, un goce verlo y escucharlo, que maravilla.
Seguramente ahora se convertirá en otro muerto viviente, proveedor de suculentas ganancias para buitres de carroña artística.
Lamentable gran parte de su existencia, pero en la vida de un creador no siempre van unidos el genio y lo que esperamos de su comportamiento humano.
Yo lo tengo bien enterradito, pero he salvado del féretro su magnífico clip musical, cuyo mérito no sólo es de él, claro, pero le da el duende indispensable.
Y por qué estaré hablando de él?

MARIEL MANRIQUE dijo...

Ay, Susana, firmo tu entrada. Y coincido (era de esperar) con tu comentario transversal acerca de Diana de Gales, la princesa del pueblo ... Por aquí anduvo visitando niños huérfanos y los miraba con una expresión atontada, como quien está tratando de elegir un aparador para llevarse a casa. Que Dios o quien fuera me perdone, pero a mí siempre me pareció que le patinaba un poco la pedalera. Las pobres princesitas encorsetadas me dan pena, pero mas pena me dan los que revuelven las sobras de los restaurantes chinos. Y no me creo en absoluto lo de Jackson como primer referente de la "negritud" en Estados Unidos, antes que Ophrah Winfrey u Obama, porque, como bien decís, siempre quiso ser blanco y terminó volviéndose transparente a fuerza de querer tanta blancura. Como Stalker, a mí también me sorprende la reivindicación de Caetano. De todas formas, le agradezco a Caetano su sublime versión de Billy Jean, que supera largamente a la de Jackson.

¿Habrá algún día en que no estemos de acuerdo? Sospecho que no ...

Besos de negros que quieren seguir siendo tales, con todo lo que eso cuesta.

Ramon dijo...

Gracias al buen amigo Chrome por fin te puedo sintonizar. Y es para leer el artículo sobre M.J. con el que coincido plenamente. Recuerdo cierto documental de la tele en que se hizo seguir durante unos días. Entraba en una tienda de muebles y decía: quiero esto, y esto, y esto, y esto... señalando sin parar. Y el periodista, voz en off mientras lo veíamos deambular a él por la tienda sin mirar nada y comprándolo todo, preguntaba: Michael, ¿no piensas comprar ningún cuadro? Y Michael se paraba, miraba los cuadros y decía, sí, claro, éste, y éste, y éste, y éste... Desde ese día M.J. me dio menos pena y pensé que en el fondo era un cínico bajo una máscara lastimosa. El mundo está lleno de tontos y una biografía particular no justifica toda la pobreza de espíritu.

Susana dijo...

Lola, yo también tengo entendido que el padre los explotó. Lo que está claro es que no tuvieron infancia, y eso seguro que afecta, pero tanto a él como a sus hermanos.

En cuanto al baile, le reconozco agilidad, ritmo... pero si miramos tantísimos bailarines profesionales que, no ya dioses, pero merecerían un mínimo reconocimiento que no les llegará nunca... no será ése el motivo para endiosarlo, tampoco.

Gracias por tu participación, Lola! Me alegra tenerte por aquí...

Susana dijo...

Stalker, me ha sorprendido lo de Caetano Veloso. Pienso que casi sería mejor que siguiera componiendo, porque como crítico, no sé no sé...

Por supuesto que a niños y a gente poco formada musicalmente les podía gustar. Como todo lo que pinchan repetidamente. Cada vez que recuerdo que la canción más "exportada" y cantada en más idiomas de la historia de la música compuesta por aquí cerca fue la Macarena...

Como tú dices, cosas veredes...

Gracias por tu comentario, Stalker!

Kanela dijo...

Siempre se le ha dado una promocion exagerada pero como Stalker saca el tema creo que a Madonna tambien y a muchos otros. Tantos de estos tienen mas escenografia o promocion que musica de verdad. Esas muertes cuando aun son jovenes hacen el resto. Va a pasar porque siempre se ha funcionado asi.

Susana dijo...

Exacto, estúpido indolente, ayer todos los telediarios iban cargadísimos... Los que se dejaban entrevistar seguían diciendo esas frases que nos suenan tan vacías y preparadas...

Es una buena cosa que tengas esos gustos "rarísimos": bienvenido al club de los que no se dejan atolondrar por que se lo promocione mucho.

Gracias por tu comentario!

Susana dijo...

Imaginari, qué voy a decir: sobre gustos... Recuerdo que cuando se estrenó el clip yo era pequeña, pero aun así no se me escapó que llevaban meses anunciando el estreno del vídeo de marras. El día D estábamos media docena de críos delante del televisor, esperando el gran evento. Que contrató a buenos coreógrafos, maquilladores, expertos en efectos especiales... Que aprendió a tocarse los huevos (literalmente, ya sabes), pues vale. Caminó para atrás con gran éxito (en una semana mi hermano ya lo imitaba con gracia). Lo demás... ¿hay demás?

Un abrazo!

Susana dijo...

Mariel, el ejemplo que pones de la "pobrecita princesita" es fantástico para lo que quería decir yo.

Encontraremos algo en lo que no estaremos de acuerdo, seguro, pero no será sobre las grandes tomaduras de pelo de la humanidad, ni cuando haya algún tipo de maldad por debajo...

Gracias, Mariel. Un besazo!

Susana dijo...

Ramon, estoy desesperada con tu imposibilidad para acceder al Cajón con Internet Explorer! Desde NINGÚN ORDENADOR. He mirado todas las opciones posibles, pero ninguna parece tener nada que ver... Si se te ocurre alguna idea (o a alguien que lea esto), dime qué puedo hacer `please!!

Por ahora, gracias amigo Chrome!


Lo que cuentas sobre el documental de M.Jackson me ha impresionado. Y sí, es la muestra de su cinismo, de su pobreza de espíritu, de su tontería. Para comprar así, es evidente que podría rebajar algo las entradas de sus conciertos para que sus seguidores tuvieran que hacer un sacrificio algo menor, y él se podría ahorrar algún cuadro que eligió sin mirar y que probablemente nunca más se fijará en él.

Gracias, Ramon! Un abrazo

Lola Torres Bañuls dijo...

Tienes razón Susana hay muchos bailarines buenos que no salen a la luz.



A M.Jakson no le tengo ninguna simpatía. Me parecía un ... no sé como decirlo. Una marioneta o algo así. A mi me parecía un producto de mercado. (no sé como decirlo)

No me gustaba nada.


En cuanto a la princesa de Gales. Yo tambén creo que había mucho de asesoramiento de imagen en sus viajes a las zonas del tercer mundo.

Por supuesto que me dan más penas los desfavorecigos que estos dos personajes de culebrón.

Un abrazo.

imaginari dijo...

Recomiendo la "Música callada" de Frederic Mompou.
(aprovechándome de los posibles miles de curiosos que se encuentre con éste bloc buscando información sobre el reciente difunto M.J.)