De exposición: Jordi Pascual Morant

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Jordi ha inaugurado la exposición de las pinturas q Jordi ha inaugurado la exposición de las pinturas queha venido haciendo en los últimos años (espacio Griskon: Àlaba, 18-20, Barcelona). Bajo el nombre Nebuloses, ha presentado una serie de cuadros en los que utiliza un elemento muy peculiar, y que él conoce muy bien: las resinas de poliéster. Este material le permite un tiempo de juego, un margen durante el cual Jordi da formas, añade pigmentos, configura universos u oleajes, señala trazos que nos conducen a otros mundos. El cuadro entonces reconoce sus huecos y define estrellas con ellos, o bien surcos o flechas que se nos clavan una vez hemos sido hechizados por el universo de las ‘Nebulosas’. Jordi sitúa luces en las espaldas de sus cuadros; es entonces cuando el espectador puede apreciar que sus pinturas desprenden un brillo nunca visto antes…

Las nebulosas, que se componen de diferentes gases y de polvo cósmico, son a un tiempo el material del que nacen y en el que mueren los astros. Son, pues, principio y fin. Con su trabajo ‘Nebulosas’, Jordi nos lleva a un espacio de reflexión en el que el se cuestiona el proceso, la transformación entre la vida y la muerte, tanto de la materia del universo como la más cercana, la que conforma la vida que nos es próxima y que conocemos.





Para que nos olvidemos
De la lucha por el oxígeno,
Para darnos un esqueleto
Al que asir la profundidad

consigues atraparlo
y nos lo traes: el aire.

Llenas el espacio
De espacio,
y la luz
indómita y desnuda

capturas y sometes
para que nos alcance
nos hechice
nos trastorne
y nos renueve.
Somos hojas
Respiramos en la noche callada
Y ahora hacemos la fotosíntesis.

Traes el mundo que se mueve
La lenta actitud dominante
Su avance de paso animal.
Paralizas el instante
En que una ola se derrama
Y algo parece
Inundarnos por dentro.

Recoges la lava
majestuosa del color
en el preciso instante
en que anhela rebosar,
y nos la vuelcas.
La saliva nos sabe entonces
A rojo en movimiento
A volcán azul
A travesía de caminante.

Se llena la noche con tu estrella
Diriges secretamente
Su fuego lento
Nos permaneces para moldear
Nuestras voluntades de hierro.
Y
Nos regalas
El borde del mundo
que se aplana ante el forjador
que conoce sus secretos.
Es entonces que dejamos
Nuestros trajes de cuerpo
Somos nitrógeno
desprendemos helio
(no tenemos tendones
Olvidamos las vesículas
Desconocemos qué es estómago
Perdemos nuestros huesos)
Convertidos todos en principio y fin
de los astros,
Transmutados
en vagas nebulosas.


Desde sus paneles blancos

nos observan las pinturas.



4 comentarios:

Ramon dijo...

Se hace difícil de imaginar, pero sí que con tus palabras le entran a uno más ganas de conocer esta particular y peculiar obra. Gracias, Susana, por apuntar el misterio, sin desvelarlo.

imaginari dijo...

Gràcies, quin privilegi estar en el teu espai personal, quin impacte llegir les teves emocions com observadora de les meves nebuloses.
Quina recreació més sentida. En aquest cas les paraules diuen més que les imatges.
un petó.

Stalker dijo...

Me voy a dejar observar, también, por estos cuadros. A ver qué me cuentan de mí y qué les cuento de ellos. Gracias.

Kanela dijo...

Yo no entiendo nada de nada de pintura abstracta y poco de la pintura mas clasica, pero el poema me ha impresionado porque parece como si la pintura hubiera fosilizado el movimiento y quizas una pintura asi si me llegara.
Ya puede estar contento el Imaginari de un poema asi.