Las cosas sencillas: Èlia de noche




Llega la noche,

arrastra el susurro
.
su acento

Hasta tu voz,
.
Cuando anuncias

Que no piensas luchar

contra el cansancio.

La delicada alegría con que te miro

Me devuelve un punto

De luz

Que parece inundarse

En el centro de tu pupila.

Qué tierna eres

Cuánto más niña,

Tu mirada casi entornada,

Tu sonrisa clara, peregrina.

Qué dulce entonces

Cuando te beso la frente

Y te tapo mejor.

Quiero arroparte por siempre,

Echar todo lo feo

Con nuestras canciones

Las nanas compartidas

persistentes

Mientras tú

Me sonríes si sonrío

Me calmas si te calmo

Y devuelves árbol centenario

Por mi entrega de astilla.




.

12 comentarios:

imaginari dijo...

què bonic Susana. Ésto es amor de madre, canto de poetisa. Le das y lo devuelve, lo recoges y nos lo ofreces.
Ella, alimenta tu nube.
un beso

Stalker dijo...

Los dos últimos versos, inolvidables.

Habría que injertarlos en árboles enfermos, y así sanarían, con esos versos en la savia.

abrazos

Ramon dijo...

Què bonic! Una idea pel teu bloc, aquests petits fragments (o no tan petits) de coses que conformen la teva realitat entranyable, aquesta mena d'intrahistòria que m'agrada tant que comparteixis amb nosaltres.

GloRia dijo...

Reconozco esa sensacion...tan dulce.
Besitos.
GloRia

Kanela dijo...

Que bonito este poema. Que tierno. Me ha gustado mucho aunque es el mas "normal" que te he leido. Como stalker tambien me quedo con el final que es una maravilla.

abrazos

Anónimo dijo...

M'agrada aquest concepte de les coses senzilles: una nena que se'n va a dormir, sense més. La teva sensibilitta és meravellosa. I la nostra queda alimentada per petiteses d'aquest tipus. Endavant. Xavi.

Susana dijo...

Imaginari, gracias por tus palabras, gracias por reconocer el alimento de nube, una nube siempre ávida de más... como lo que dais vosotros, sin ir más lejos.

Un abrazo

Susana dijo...

Stalker, no tengo palabras para agradecer lo que dices de los últimos versos. Untaré mis heridas con tus palabras, para que me sanen también.

Gracias, y un abrazo

Susana dijo...

Ramon, me alegra que te haya gustado, y también que te gusten los escritos de envoltura tan mínima. Tienes razón, es la intrahistoria. Al fin y al cabo, la verdadera historia, no?

Gracias. Te mando un fuerte abrazo

Susana dijo...

GloRia, tu comentario me ha llegado a la médula de la intrahistoria de la que hablábamos. Ha sido una bellísima sorpresa encontrarte por aquí.

Te deseo muchísimas otras sensaciones muy dulces. Un gran abrazo.

Susana dijo...

Kanela, gracias por tu entusiasmo. Sí, tienes razón, es de los poemas de formas más sencillas que he escrito. Seguramente me ha llevado a ello que la sensación que lo ha estimulado también es absolutamente sencilla, mínima... Me alegra que aun así te haya gustado.

Gracias por tu comentario.

Susana dijo...

Xavi, tens raó, sóc una reivindicadora convençuda de la màgia de les coses petites, de les més senzilles. Són aquestes coses, a la fi, les que fan que la nostra existència sigui amable.

Gràcies per ser tan amable. Sospito de tu que també tens una sensibilitat molt especial. Una abraçada, i gràcies per la teva aportació.