Curiosidades: el día internacional

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Coincide con que en los últimos días las noticias que he leído o visto me han contado que era un día internacional. Uno cualquiera. Uno no guardaba relación con el siguiente. Y una se plantea cuál debe de ser el criterio de la Asamblea General de las Naciones Unidas para decidir que algo se merece un día especial al año.

Intentando llegar a una conclusión al respecto, me meto en toda clase de webs para tratar de enterarme de cuáles son esos días. Una de las primeras evidencias es que no siempre coinciden. Me pregunto cómo es posible que haya esta confusión sobre un día internacional. No estamos hablando de un día nacional (que los hay), continental (que, por lo menos europeos, también los hay) o local (de esto sí que ya no tengo ni idea), sino de un día mundial. ¿Es posible que los días mundiales se celebren en diferentes jornadas en cada parte del mundo? Y yo me creía contradictoria… El caso más flagrante es, desde luego, el día internacional del árbol. Palabra que sin investigar el tema me he encontrado ¡con diez días diferentes!

Bueno, evidentemente, no he podido llegar a una conclusión sobre qué tienen en común los días internacionales. Suponiendo que haya algo que los relacione, es suficientemente confuso como para que yo confiese mi fracaso. Pero si no tengo una idea clara, sí confieso que hay curiosidades que me han hecho mucha gracia. Y eso es cuanto os puedo transmitir.

De entre los días internacionales, hay algunos que me parecen francamente encantadores. Puede ser porque estén dedicados a áreas que me parecen especialmente simpáticas (21 de febrero: día internacional de la lengua materna; 21 de junio: día internacional de la música –aunque me caen la mar de bien los días también de la danza, de la poesía, de la ópera, del teatro…- ); o bien porque mi imaginación, que se dispara con cierta facilidad, esté dispuesta a celebrarlos como se merecen (18 de junio: día europeo del Sol; 20 de marzo: día internacional del sueño; 16 de septiembre: día internacional de las playas; 15 de junio: día europeo del viento; 16 de abril: día internacional de la voz…). Si me apuras, el día mundial de la población (11 de julio) también me da ideas para rendirle un homenaje a su fabricación. Y el día internacional sin ruido (29 de abril), qué quieres, me parece fantástico, aunque mi intuición me dice que no debe de ser demasiado respetado.

También hay días internacionales que me llaman la atención por lo curiosos. Por ejemplo, jamás se me hubiera pasado por la cabeza que hubiera un día internacional de los zurdos (13 de agosto), o el del correo (9 de octubre) ¡o uno dedicado a los bloggers! (14 de junio). Si bien ya había considerado normal que hubiera días asignados a determinados oficios (no al del minero, al obrero de la construcción sin seguro o a los limpiadores de lavabos de discotecas, a ésos no), como es el caso del oficio médico (3 de diciembre) o el de enfermería (21 de noviembre); pero lo cierto es que me sorprendió lo suyo que se dedicara un día, sin venir a cuento, al odontólogo (3 de octubre) pero lo que me dejó muerta es que se celebre el día internacional ¡del mariachi! (20 de agosto). Qué quieres que te diga, otra dedicación para la que me pinchan y no me sacan ni gota de sangre es la del día internacional de la música country (no es por faltar, pero ¿no habría otro tipo de música a la que dedicarle un espacio tan protagonista?), que se celebra el día 17 de septiembre. Y, finalmente, uno de los que, desde mi punto de vista, más se merece llevarse la palma de la sorpresa: el 14 de marzo se celebra el día internacional de la gente enojada.

Hay otros días, en cambio, que me caen gordos. Por ejemplo, eso del día del matrimonio, el 4 de febrero, no veo claro que sea imprescindible. Y menos ahora que, como ya dije por aquí, con la recesión los matrimonios duran mucho más. Tampoco veo necesario que se le dedique un día a la publicidad (4 de diciembre). Es más, sospecho que por mucho que se celebre ofreciendo monográficos durante horas en las televisiones, la mayoría de nosotros no íbamos a notar demasiado la diferencia. Y lo que me parece desde luego indigno de ser celebrado es el día de la Hispanidad, porque a ver dónde está la gracia en conmemorar la matanza y el desvalijamiento de aquellas pobres gentes, que vivían tan bien sin que llegaran los españolitos, con sus crucifijos y su avaricia, a “descubrirlos”. La parte divertida de la cosa es que coincide con el día de la visión (¡). Aunque podemos hacer metáforas sobre la ausencia de visión que supuso la masacre hispana, lo cierto es que es un alivio para las conciencias poder seguir haciendo fiesta el 12 de octubre, contando con que santa visión nos alumbra.

Hay otro día que me cae como un tiro. No digo que no sirva para hacer cosas positivas, pero me parece que tiene una enunciación tirando a mezquina. Se trata del Día internacional para la prevención de la explotación del medio ambiente en la guerra y los conflictos armados. ¿Qué tal si nos ocupáramos de esa parte del medio ambiente que constituyen las vidas humanas, que son el principal objetivo de las guerras? Algo parecido me pasa con el día internacional de los voluntarios para el desarrollo económico y social. También me echa para atrás que el día que se dedica a África, con la de problemas gravísimos que tiene ese continente, se consagre precisamente a de su industrialización. La poca solidaridad que se desprende de los días que marca la organización, y resulta que la matan con denominaciones que huelen tanto a la típica codicia del primer mundo, que una piensa que casi mejor dejarlos definitivamente desamparados que echarles un cable previsiblemente intoxicado.

Hay otros días internacionales que por sí solos ya parecen de chiste. Y si no, que alguien me cuente qué pinta que precisamente el día de San Valentín coincida con el de los epilépticos. ¿Lo decidiría alguien que le tenía manía a los enamorados? ¿Le parecería que la causa del enamoramiento tenía que ver con una descarga patológica en las neuronas? Otro día chistoso: 15 de mayo, el día internacional de las familias (que ya me explicarán para qué se celebra un día así y no se dan más ayudas para los que se deciden a formarlas), y compartiendo estrellato, el día internacional de la objeción de conciencia. Cuando me he dado cuenta de la coincidencia me ha dado un ataque de risa. Efectivamente, en ausencia de las ayudas a las familias de las que hablaba, se puede objetar, jeje. Ya tengo una buena excusa: “¿Cuándo te casas?” “No, yo es que soy objetora de conciencia”. Otro día lleno de cinismo es el correspondiente a la noche de los difuntos (Halloween para los americanos y para todos aquellos que vean la tele, que hay que ver cómo les da de sí el tema). Hay pocos días (noches) más tétricos que éste, más relacionado con la muerte, con los espíritus y, si me apuran, hasta con el Carpe diem. ¿Pues no va y le dedican el día, justo ese día, al ahorro? ¿Será porque pronostican que es un deseo sin posibilidades de vida? Para no dar falsas esperanzas a nadie, ya lo dan por muerto…

Otro caso bueno es el día internacional de la filosofía. La intención era buena (es de esperar, vamos), pero ya se sabe que eso de invitar a pensar es un peligro intrínseco. Quedaría muy feo si lo anulan sin más. ¿Qué se puede hacer? Ahí hay que reconocer que estuvieron brillantes: hacer coincidir la jornada con el día internacional de la televisión es garantía de arrebatarle cualquier posible protagonismo al pensamiento. Con dos… (piiip).

Después hay los días aquellos que se distinguen por su inutilidad. En esta categoría yo destaco, para empezar, la semana del desarme. ¡Como si el desarme dependiera de la información que tengamos los ciudadanos de a pie! Como no quieran que esa semana se dejen de lado los tirachinas… ¡Si los curritos ni siquiera tenemos acceso a la información sobre las armas de nuestros respectivos países! No esperarán que nos manifestemos por algo que no acabamos de conocer, y supongo que aún menos confiarán en que los gobiernos decidan desarmarse esa semana espontáneamente, por puro altruismo, que de pronto les pesa más que los intereses económicos y la todopoderosa OTAN. Una de dos, o a la Asamblea General le sobra el cinismo, o en las horas de descanso les programan demasiadas películas de ciencia ficción.

Otro caso inútil desde mi punto de vista: el 9 de diciembre es el día internacional contra la corrupción. Muy bien, ¿y qué hacemos con eso? Porque si un corrupto no tiene problemas morales para corromperse, imagino que no esperarán que ese día se abstenga para no fallarle a las Naciones Unidas, ¿no? “Que estoy de promoción; señora, que me las quitan de las manos: hoy licencias de urbanismo baratas-baratas; que se m’acaban, oiga”. Claro que es posible que pudieran tomarse un día de fiesta sin escandalizar a sus superiores: que mañana no vengo; ¿y eso?; (en voz baja) ¡que mañana no se pueden coger sobres!; ¡coño, es verdad! Señorita MariConchi: anule todas las citas de mañana, que mejor me pongo enfermo. ¿Habrá algo más tonto? Sólo les falta que pidan que el corrupto se entregue a la justicia. ¿Son extremadamente incautos o sólo quieren tranquilizar sus conciencias?

Pero para inutilidad, el 9 de octubre: el día internacional de la solidaridad de las empresas. Que con los miembros de Naciones Unidas sean ‘solidarios’ a ver si pillan cacho, no quiere decir que las empresas persigan el altruismo. Es más, en mi cole, a juntar en una frase “empresa” y “solidaridad” se le llamaba antítesis. Pero el día internacional de la prevención del suicidio no se queda muy atrás. ¿Realmente hay que hacer promoción, como el que difunde cómo se evita el colesterol? ¿No será que los profesionales de la salud mental ya saben cómo deben reaccionar, y normalmente no abogan por la difusión de las ideas autodestructivas? Ahora no sé cómo está el tema, pero hace pocos años se consideraba contraproducente publicar incluso datos sobre la cuestión. Aunque parezca mentira, parece que este mal sí tiene algo de contagioso. Igual peco de malpensada, pero incluso es posible que a un suicida le dé lo mismo chafarles las estadísticas a las mentes preclaras de la Asamblea General.

A pesar de todos los peros, hay un día que merece toda mi admiración. Sin duda, de entre todos los días internacionales, nacionales, continentales o locales, y como es muy posible que al que le importe un churro la música o el teatro vaya a conseguir bastante poco con su celebración, el día internacional con el que me quedo, me sumo con los ojos cerrados a su causa e intento hacer proselitismo, es el día internacional de la lentitud. El 19 de febrero. Parecería un día cualquiera, pero a poco que se difundiera el concepto nos haría reflexionar a todos. Sería un día en que se permitiría la flexibilidad en todos los ámbitos. En las empresas permitirían los retrasos a la llegada a cambio (¡claro!) de recuperarlos a las salidas. Todo el mundo que camina agitado, con la mirada fija en el frente, y con el entrecejo formando un valle ya permanente todas las mañanas, podría permitirse caminar a paso lento. Podría observar a esos compañeros de camino con quienes se cruza todos los días. Podría incluso dedicarle un “buenos días” a la señora del quiosco; cedería el paso al anciano del bastón que habitualmente le irrita el paso; observaría los brotes que surgen de las ramas invisibles de todos los días; se sonreiría levemente al comprobar que el día se sonrosaba un poco antes. El mundo, pues, estaría mucho más lleno de personas lentas, de personas más felices, de personas a las que el ajetreo no les impediría compartir, comunicarse con su entorno, y harían más felices a un tiempo a sus prójimos. El mundo entonces quizás necesitara de menos días internacionales.
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12 comentarios:

imaginari dijo...

Doncs jo proposaria el 23 de juny dia internacional de Susana, entre altres motius per no fer-lo coincidir amb el dia de la música folk. Ens has aportat una informació tan complerta que nomes hi trobo a faltar quin dia és el de la filosofia, l'únic que repartiria als 365 dies de l'any, per reflexionar pels motius dels dies internacionals...

Susana dijo...

Imaginari, mientras sigáis escuchándome de vez en cuando estos monólogos, mientras participéis esos pocos locos, considéralo mi día. Este inusitado derecho a hablar que me he agenciado desde hace tan poquito es para mí una forma de celebrar que no por no constar en los grandes medios nos dejan conformes o tragando lo intragable. Gracias por esa propuesta tan tierna: desde luego, ese día, aunque a todas luces le quede grande a alguien como yo, tienes una cervecita pagada ;o)

Por cierto, el día internacional de la filosofía es el 21 de noviembre. No creas que la información es tan completa: tuve que prescindir de tantas otras fechas que me llamaron la atención, porque para eso ya voy y escribo un libro! Que aquí ya no me iba a leer nadie. Lo que da de sí el tema! Vale la pena que sigamos pensando un ratito cada día, sí, vamos a rendirle homenaje a la filosofía, como tú propones, para no dejar de sorprendernos por lo que es gratuito.
Un abrazo. Gracias por tu participación!

Stalker dijo...

¡el día internacional de la lentitud!

¡Ése es el mío! Casi parece el título de un poemario.

Mi vocación sería detenerme, sustraer todos los procesos bioquímicos de este bípedo aspirante a ser racional, y empezar a hacer la fotosíntesis. Arduo, el aprendizaje de la lentitud. Aún me esmero en aprender a oír crecer la hierba.

Sensacional entrada que pone el solfa nuestro acantilarnos en fechas-tótem, esa necesidad de historiarse, parcelar, en este caso efemerizando compulsivamente.

Abrazos

Susana dijo...

Stalker, qué bonito comentario! No me sorprende nada que el de la lentitud sea el día que te gustaría celebrar. Los poemas de tu Marienbad brillan con luz propia cuando se leen muy lentamente, saboreando cada elección de palabras, cada uno de esos versos magníficos que perduran hasta el infinito dentro del lector. Y no me sorprende en absoluto porque tu deliciosa forma de hablar de esos poemas es una prueba contundente de que te detienes a deleitarte con cada detalle, y luego nos lanzas esa quietud a los que te seguimos. ¿Estás seguro de que a ratitos no haces la fotosíntesis?

Gracias por tu comentario! Un abrazo.

Stalker dijo...

Susana:

con los últimos audios que he colgado sí que empiezo a sentirme un poco planta. O musgo adherido a la roca, al hueso que se abisma al borde del lenguaje...

Abrazos

Susana dijo...

¿Ves qué rázón tengo??? Stalker, me bastó leer un pedazo de "Escribir" para desear oír su voz recitando. Y la tuya, menos sonora pero también voz, siempre tan contagiosa, me sometió sin piedad a eso que ya pasó de "deseo" a "necesidad". Hoy me confieso ante ti. Stalker, es de no creer, pero aún no tengo adsl. Tengo una conexión gratuita limitada en velocidad y en enfoque. Es lo que hay :(( No puedo ver, oír, leer nada que se le escape a Mr Google. Pero hace un par de meses decidí por fin "normalizarme". Estoy esperando el aparatito que me habrá de abrir nuevas puertas. Cuando pueda oír tus audios, serás el primero en saberlo. LO estoy deseando!!

Un abrazo!

raúl quinto dijo...

bonito sitio este.

saludos!

Susana dijo...

Raúl, te agradezco de veras la visita y tu amable comentario. Aquí siempre tendrás la alfombra roja puesta, para que dejes algo de tu "interior del vértigo" entre los pre-Textos del Cajón.

Un abrazo

Ramon dijo...

¡Viva este Santoral laico! Me parece un poco una collonada, pero estoy dispuesto a ser serio un rato. De todas formas pienso que es mejor tomarlo con humor como haces tú. (Soy obediente, ya he apuntado en mi Mini Reminder el 14 de junio... menos mal que no coincide con el 18 de julio...)

mireia dijo...

Susana corasón encuentro a faltar el dia del pringado o pringada, lo hay, no lo hay y si así cuando lo puedo celebrara, por que igual me interesa separarlo por horas en lugar de celebrarlo a lo grande un dia seguido.
Lo celebro ahora una horita, ehh!!!!! tranquilos que hoy es mi dia, bueno mi hora y no hago nada...i així anar fent.
A mi me gusta el dia de las mujeres, los hombres tambien tienen un dia, aqui me sale la vena feministia o nosostras como somos especímenes raros como los caracoles, nos dedican un dia al año.
Los hijos tampoco tienen dia, hay el del padre, el de la madre, pero el dia del hijo esta en el santoral
Informame, es un tema que me interesa mucho, estoy por hacer una tesis y doctorarme postlaudem y asi hacerme dcoctora entendida en algo, estaria bé
Petons.
Per cert, quan punyetes fas anys??
Se que es un dia d'aquests pero le dia exacto no lo se, bueno si luego no te llamo para felicitarme no te enfandes con la menda ledenda
Mes Kissee

Susana dijo...

Hola, mi niña! (o debería decir mi "colgadísima" amiga?). Lamento tener que informarte de que a los colgados no nos consideran dignos de ser conmemorados. No es escandaloso, porque, a poco que nos fijemos, las mujeres tampoco. Celebran que hubo mujeres que sufrieron por intentar tener un trabajo remunerado, a lo que denominan "trabajo" a secas. Celebran también el día de las mujeres empresarias (16 de mayo). Consideran digno de dedicación un día para las mujeres rurales (15 de octubre). Conmemoramos la dedicación a los churumbeles en el día de la madre. Pero no hay ningún día para las mujeres en tanto que mujeres, en tanto que llevamos milenios enfrentándonos al mundo con dos ovarios, siempre en condición de inferioridad.

Para que completes tu máster sobre el tema, y te laureen con un cum laude, te diré que el niño es protagonista en algunos temas. Por ejemplo, hay un 'día internacional de los niños INOCENTES víctimas de agresión' (1 de junio). ¿Soy yo o manda narices que especifiquen lo de "inocentes", como si hubiera niños que se merecieran ser víctimas de agresión? Es más, alguien que es 'víctima', ¿¿puede no ser "inocente" en cuanto a la agresión?? Tienen también otra bonita paradoja: el "día internacional de la Radio y la Televisión a favor de la Infancia", cuando lo más favorable para su desarrollo sería su ausencia.
El cuarto domingo de enero, en algunos sitios se celebra algo que me parece al menos igual de terrible: el día de la infancia misionera. No tengo muy claro en qué consiste esa infancia, pero mucho me temo que necesitan más de protección que de celebración.

En definitiva, en nuestro caso creo que haremos bien celebrando nuestro día el 18 de abril, que es el 'día de los monumentos' (jeje).
En el caso de los niños, pues en otros sitios no sé; aquí la mayoría celebran su protagonismo unos 365 días al año, pero si hay que considerar un día por excelencia, yo creo que sería el 6 de enero. ¿Contestadas tus dudas??? (eres el "más difícil todavía" del Cajón!! ¿te das cuenta? jajaja).

Sobre mi cumple, aissshhh, el martes, bonita. Tengo comprobadísimo que nadie lee los comentarios una vez hay una entrada posterior, así que te iba a contestar por mail, pero luego he pensado que para qué. El 26 de mayo es el día D, glupsss. Se aceptan pensamientos positivos, felicitaciones y miles de regalos ;o)))

Besos, guapetona!!

Anónimo dijo...

Susana, tú que estás tan puesta en el día internacional de... se consideraría también día internacional del desarme el día en que se van poniendo balas dentro de los cuerpos de los inocentes o esto tiene otro nombre? Pero en el fondo se desarman ... claro, pero supongo que para poder armarse de nuevo.
Gracies per aquesta classe magistral
XaviG