Monográfico (I). Ventanas

Mujer en su ventana (fragmento)

Ella está sumergida en su ventana
contemplando las brasas del anochecer, posible todavía.
Todo fue consumado en su destino, definitivamente inalterable
desde ahora como el mar en un cuadro,
y sin embargo el cielo continúa pasando con sus angelicales
procesiones.
Olga Orozco



































































Ventanas grandes, pequeñas, extrañas
Ventanas-Chagall o Vermeer,
Ventanas desnudas
Ventanas que tomé prestadas
Ventanas por las que se cuela la ciudad
abiertas al aire.
Ventanas que miran desde muy arriba.
Ventanas al mar.
Ventanas-vida.

2 comentarios:

Ramon dijo...

¡Qué sorpresa! Me encanta la ventana como icono, como símbolo. Bueno, y como objeto (o no-objeto). Una tía mía dice que hay objetos simpáticos y otros antipáticos. Entre los simpáticos ella cita una tecla de piano. Yo cito la ventana, por sus connotaciones y por su estética de luz. (Windows, así, en english, me gusta menos, ya ves tú)

Susana dijo...

Qué ingeniosa esa tía tuya (y sus genes). De qué estarán hechas las simpatías? Hay objetos oscuros, y otros que nos llenan de luz amable, como tus ventanas y las mías (que no windows, hay que ver). Qué simpática, sí, la tecla de piano.
Me alegra que te gusten las ventanas con que he abierto un huequito en el Cajón.

Un abrazo