Rarezas IV

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* Ya he hablado en otras ocasiones de Las Migas. En esta ocasión os dejo una maravillosa versión de Everybody is talking to me, de John Barry, perteneciente a la banda sonora de Cowboy de medianoche. Pasadlo bien con ella y marcarla en vuestros favoritos, que seguro que no podréis escucharla una sola vez.



* Lhasa de Sela es una de mis rarezas preferidas de los últimos tiempos. Musicalmente es toda ella una mezcla, de manera que aquéllos que se empeñan en ir colocando etiquetas, y en clasificar según géneros y demás, lo van a tener francamente complicado. Su filiación biográfica también es una buena mezcla: hija de un profesor mexicano y de una fotógrafa estadounidense, pasó su infancia recorriendo EE.UU. en una caravana. Lhasa y sus hermanas no tenían amigos, ni tele, ni escuela; lo que a mí por lo menos me da qué pensar. Ya de mayorcita se trasladó a Canadá por amor. Lo que explica que en sus discos (acaba de publicar el tercero) encontremos canciones en español, en inglés y en francés. Y seguimos mezclando. A los 13 años cantaba versiones de Billie Holiday en algunos cafés de San Francisco. Pero, no podía ser de otra manera, el jazz y el blues no son sus únicas influencias. Oyéndola cantar, con esa voz fuerte y grave, con una instrumentación eminentemente acústica, una no duda en atribuirle influencias mexicanas. Y de las buenas. Porque si en su suspiro más delicado nos puede recordar, sí, a la Holiday, en su lamento más impetuoso le encontramos rasgos de la intensidad de Chavela Vargas. Espero que disfrutéis con este cóctel, de intensa promiscuidad musical, que es Lhasa de Sela.

4 comentarios:

María dijo...

Pretendo mantenerme mudita como en la película pero la señora sabe cómo provocarme. Cara, la Sela esta me ha llegado al corazón directita. Claro, me ha fascinado su historia tan rocambolesca y novelesca, es como la mía pero en pobre. Y naturalmente me he sentido tan sorprendida que me he puesto a buscar. He descubierto muchas cosas. Como por ejemplo que es como una Bjork pero en sencillo. Y que está llena de temperamento y desgarro, que toda ella es excesiva, como yo misma (aunque yo era más mona a su edad). Con unos años más de tequila y descalabros, tenemos ya sucesora para la Vargas, pero en versión viajada y con lenguas. Gracias por esos descubrimientos, querida, que te adoro (no como a nuestro amigo que nos descubre unos grupos que aquello sí que es puro exotismo temporal... En fin, espero que no lea esto)

Susana dijo...

Jajaja, María, eres única. No sabes cómo celebro que te haya gustado mi última rareza (dice mucho en tu favor ;o) ) y, cómo no, que hayas abandonado provisionalmente tu mudez.

La música es tan poderosa en casi todas sus formas que lo mismo se puede disfrutar bebiendo tequila con Lhasa que brindando con cava en La Traviata. Pero estoy de acuerdo contigo en que hay intensidades que nos llegan más.

Gracias por tu comentario y por tus aportaciones sobre Lhasa (sí que tiene algo de Bjork!). Besosss

Ramon dijo...

Querida María, caras ambas (este último sintagma queda raro, lo reconozco). Como parece ser que María ya no me adora y va por ahí pregonándolo, aunque luego dice que espera que no me entere para poder seguir llamándome caro y querido, me tomo la molestia de pedirle prestado un rinconcito de su blog a nuestra amiga Su (gràcies). María, dirás que estoy picajoso y acertarás de lleno. He descubierto tu comentario esta mañana a las seis y se me ha avinagrado el día. No es para menos.
Ya sé, María, que odias toda música anterior a Nino Bravo (en un comentario lejano pero que pervive en mi memoria te metiste conmigo por mi amor hacia la música barroca llegando a comparar a Handel con la música tirolesa y con la sintonía de Heidy... si piensas esto de Handel, qué no vas a pensar de una música más primitiva todavía...). Y constato una vez más la capacidad que tienes hablando de cualquier tema, en este caso de la excelente Lhasa de Sela, de acabar hablando de ti misma y de recordarle a todo el mundo que tu eres excesiva, millonaria y monísima. Suerte que tienes, querida, de esto y de que seamos nosotros tan simpáticos y educados. Un guiño afectuoso...

Susana dijo...

Ramon, tesoro, pareces sorprendido de que María no dé saltos de contenta con nuestras recomendaciones musicales más clasiconas(las tuyas mucho más sorprendrentes que mis "arias alegres", no nos vamos a engañar). Ni siquiera con las maravillosas arias, incluyendo las muy delicadas de Monteverdi, o los sorprendentes Tasto Solo, que nos has presentado recientemente en tu blog.

Pero como decía yo en mi comentario, a cada uno le entra más un tipo de música en cada etapa. No desistamos, corazón, que cualquier día lo mismo descubre que Violeta llevaba una vida de lo más disoluta (incluso ahora diríamos de ella que era más bien pendón, imagina unos cuantos siglos atrás de nuestros tatarabuelos!), le fascina el personaje y acaba cantando las ventajas de andar 'Siempre libera', como ella misma, naturalmente, jiji.

Lo importante es seguir disfrutando, cada uno en la medida que pueda, de lo que nos podemos descubrir los unos a los otros en materia musical. ¿O no?

Varios guiños, y también todos ellos cariñosos.