¿Sigue vigente la fidelidad?

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Yo, que en muchas cosas soy de poca o ninguna originalidad, mal que me pese, tengo asumido, después de largas confesiones conmigo misma, que, aunque soy de natural independencia, de considerable autosuficiencia, de raro romanticismo, y de periódicas necesidades de soledad en completa autobolez, muchas veces veo como ideal compartir la vida con una pareja. Una de verdad. No sé contestarme exactamente por qué. Sé que aunque los japoneses perfeccionaran su invento, no me serviría...

Y sé que no creo (durante más de un par de meses seguidos, al menos) en los enamoramientos, que considero que son de una fragilidad hormonal y de una tendencia al error similar a, por ejemplo, la fiebre, y que acostumbran a hacer flaquear un verdadero lazo consistente y creativo. Sumativo y no restante. Con más de compañero que de competidor, tan habitual. Como dos perros marcando un terreno que consideran suyo.

Una pareja debiera estar constituida por algo parecido a una amistad intensa (A), a la que se le habría de sumar una poderosa atracción química (B), junto a algún rasgo que podamos admirar del otro (C). En mi caso, es fácil que sea la inteligencia (sobre todo cuando a ésta se le suma un portentoso sentido del humor) y/o la creatividad, especialmente cuando ésta es literaria o musical.

Pero es evidente que, en cuestiones de filias y fobias, las matemáticas no tienen nada que hacer, y A+B+C no garantiza en absoluto un = F (flechazo) ni aún menos un GA (gran amor). Hace falta un factor suplementario que modifica por completo el resultado: que se nos valore (fV). Entonces sí que ya es fácil que surjan F o GA por ambas partes (y ya sabemos que estar GA-GÁ facilita la pérdida de resistencias mentales, con las que nos perdemos lo mejor y nos resucitamos de lo peor de esta vida).

Pero tendré que asumir que pasados los primeros años (entre dos y diez, por ejemplo), lo más probable es que, a pesar de mi inquebrantable atractivo, mi elegancia natural, y mi excelente planta –por no referirme a los contenidos−, deje de despertar las más bajas pasiones de mi afortunadísimo elegido (en adelante, AE), y empiece a ocupar su sitio aquella vieja conocida llamada rutina. A esas alturas es posible que acabemos en aquello de “toca” polvo, pues venga. Se va acercando el sábado: ¿seguro que no prefieres depilarte? O bien aquella vieja insistencia en que me acabe la copa de vino –por otro lado, hazaña no muy complicada en mi caso− que ya se sabe que predispone al tema.

También tendré que asumir que cabe la posibilidad de que, llegado ese punto, a mi AE se le vayan los ojos detrás de un porcentaje cada vez más elevado de mujeres. A pesar de que es más que evidente que ninguna otra podrá hacerme sombra físicamente, no me llegará a la suela del zapato en cuanto a esa graciosa chispa que me sale de forma tan natural y es completamente imposible que haga el amor con ese salvajismo mío tan encantador, pongamos que mi AE pase por una fase de locura transitoria (o transitiva, si es de letras), y por aquello de la novedad se deje llevar más de la cuenta.


¿Me molestaría realmente la idea si no hubiera crecido con ese factor cultural? Si hubiera de pasarlo bien, y después lo compartiera conmigo (verbalmente, digo), de la misma forma que podría explicarme una cena con amigos o un cine a solas, ¿habría de ser objetivamente motivo de gran enfado y/o ruptura? Si se reprime, cabe también la posibilidad de que se desahogue con una febril actividad imaginativa (a la par que manual). ¿Debiera molestarme eso menos? Puesto que la atracción que se siente por alguien no se puede gobernar, ¿estamos todos seguros de que la fórmula sólo mental es la mejor posible?

Y ahora pongamos el caso opuesto, que me divierte muchísimo más. Durante los primeros años es posible que no concibiera aproximaciones físicas más que con mi (a esas alturas aún incomparable) AE. Como en el caso anterior, imaginemos una noche divertida, que acaba en algún sitio también divertido, de luces bajas y música a un volumen que obliga a hablar al oído. Allí conozco a un apuesto y seductor músico que le dedica sus artes a mi persona. Cuando se me acerca con una segunda copa, aparece el muñequito de marras: chiquitín, blanco y con alitas, con cara de AE apenado que parece decir “él nunca lo haría”. Al otro lado de mi cabeza, columpiándose en mi pendiente derecho, estoy yo en chiquitilla, con un traje de cuero rojo y cara de mala, diciendo “estas cosas no pasan cada día, no seas tonta y aprovecha”. Es posible que lo realmente lesivo sea llegar a ese punto, en que una ya se ha dejado seducir en buena parte y lleva rato exponiendo sus mejores plumas. Imaginemos que soy buena-buena, y le digo que buenas noches y me voy sin darle el teléfono. Parece evidente que lo haría por AE, por no hacerle daño. ¿O quizás es porque espero de AE un comportamiento similar en justa reciprocidad? ¿Concedemos para que los demás nos respondan en idéntica medida?

A los diez años de convivencia, es más que posible que las conversaciones se repitan, que veas venir lo que contestará AE a tu frase o sepas si ha tenido bronca con su jefe nada más verlo entrar por la puerta. Si hay que recurrir a los “facilitadores de conversación”, mal vamos.

Hay amor, está claro, pero las mutuas aportaciones se van empobreciendo con el tiempo. Sería complicado para la pareja que uno de los dos miembros se enamorara de una tercera persona, claro; pero una cana al aire, un polvete insustancial con alguien que te ha gustado, sin más pretensiones, ¿no podría incluso mejorar la pareja al introducir nuevos ingredientes?

Para variar, no tengo una respuesta. Sólo mil preguntas. Y lo que puedo decir es que intuyo que no me haría una especial gracia que una lagarta se beneficiara de mi AE. Pero ni siquiera de la primera fase. Y al primer contoneo que le viera hacer en sus morros, probablemente querría azuzarle una manada de lobos asesinos. En cambio, podría vivir tranquilamente en una situación de poligamia, siempre que fuera mía. ¿Estoy contaminada por mi cultura o simplemente soy muy lista? En este momento de cambio de modelos de pareja, ¿nos es completamente útil reprimirnos colectivamente en pos de un ideal que no corresponde a la realidad? ¿O nos pasará como me viene avisando mi amiga X, y en el lecho de muerte nos vendrán a la mente todas las oportunidades desperdiciadas?

Tengo entendido que la fidelidad es un invento judeo-cristiano para que los terratenientes de la época pudieran tener garantía de que sus herederos eran de su misma sangre. Pero eso hoy día nos importa más bien poco, ¿no? ¿Somos suficientemente maduros como para aguantar 'los cuernos' con elegancia porque lo que nos debería importar es la fidelidad del alma, la lealtad? Puesto que ya no se lleva lo de desheredar a los hijos, ¿debería actualizarse la moralidad dentro de la pareja?

En definitiva, el día que mi AE y yo compartamos la factura de la luz, ¿deberé reservarle la exclusiva de mi cuerpo serrano hasta que dejemos de ser víctimas del GA-GA-ísmo, cuando es posible que el jamón ya se haya secado considerablemente? ¿Deberá él mantenerse preservado de todas las lagartas contoneadoras de este mundo y, si fracasa esa relación espectacular, darme sinceramente las gracias por haberle librado de tales males? Y, de ser todo ello así, ¿qué grado de amor/entrega es necesario para que decidamos que es bueno ese planteamiento inicial? ¿Debería pactarse en cada nueva relación?

Pues eso, que no me parece fácil…

Nota: después de horas intentando subir las imágenes que tenía pensadas para esta entrada, decido rendirme. En un futuro próximo, espero, podrá verse con sus correspondientes fotitos. Por ahora queda un tanto insípido, así que espero de los que me leáis comentarios que le den color a la entrada y luz a mi confusión.
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22 comentarios:

sin reglas dijo...

entrada maravillosa. vallamos por partes:

a+b+c me parecen ingredientes necesarios, pero es cierto que no garantizan un ga. falta el famosisimo ingrediente "x" (notengoniputaideaporquemegusta peromegusta).

el que la persona beneficiada por nuestro interes nos valore es fundamental, a quien no le guste como soy no le perseguire.

me parece inteligente la prevision de los sucesos pasados unos años (a pesar de nuestros indudable e incomparables meritos). la rutina existe e impone su presencia.

(jejejejejeje, lo del polvo programado o depilarse que se acerca el sabado es costumbrismo de calidad). yo soy mas de venga acaba la copa, ya que aunque no se consiga el objetivo el esfuerzo para conseguirlo es ya en si muy gratificante.

es que a partir de un momento determinado los ojos tienen vida propia y no podemos impedir que se vayan en busca de...

clarisimo, desahogos imaginativos y manuales tienen la misma categoria de engaño qu "in person" quien imagina que se lo "hace" con diane lane ¿intentara hacerme creer que si en lugar de imaginacion tuviera la oportunidad real se reprimiria?

un musico susurrandote en un local oscuro despues de una racion de copas se acerca a lo irresistible, y si consigue arrancarte varias risas vete quitando las bragas.

no tengo una respuesta general. yo me apuntaria a una relacion cada uno en su casa, admitiendo al otro como pareja, pero sabiendo los dos que la otra parte tiene una vida que no comparte conmigo (amigos o familiares que no tienen porque caerme bien, ni hay motivo para renunciar a ellos). ademas se que me acompañara en los viajes que convengamos, que cuando esta conmigo esta conmigo. y que siempre (de siempre todos los dias) tenga mas ganas de verla, llamarla, smsarla, chatearla (en todos los sentidos)...

en fin: por eso estoy solo y tu escrito es genial y me gusta tu sentido del humor y la enorme modestia sobre tus cualidades que muestras al hablar de tu persona .

y como solo me fijo en lo fundamental: "es completamente imposible que haga el amor con ese salvajismo mío tan encantador" me ha parecido la frase central del trabajo (dijo él con una sonrisa picara en la cara).

Susana dijo...

Ay, Sin reglas, qué bien entendida me siento después de leer tu comentario! Hay que ver cómo nos parecemos los solteros entre nosotros! ;o)

Así que repetimos tema Diane Lane? No me mates, pero he tenido que acudir al buscador de imágenes de Google. El día que decida cambiarme de bando tampoco nos pelearemos por ninguna mujer, y eso es una garantía de buena amistad. No me pone, peroen cambio me cae simpática. De una forma o de otra, hay que dejar las cosas claras desde el principio. En tu caso: seré fiel siempre y cuando Diane Lane no se me ponga a tiro, querida. Si te acabas liando con su ama de llaves del 85, que la vio dos veces entrando en la mansión de malibú, puede que cuele, pero de ahí p'abajo, querido. El resto de trabajos manuales es posible (no lo tengo resuelto tampoco) que sea mejor callarlos. Sobre todo si en lugar de salir en las pelis forma parte de tu entorno laboral, digamos.

En mi caso, el humor me puede, sí, pero no se le puede conceder un gran mérito, porque soy muy risueña de forma natural.

Pero volvamos a ti. ¿Durante cuánto tiempo crees que vas a poder mantener ese crescendo allegro cada vez más tropo de ganas de chatearla en todos los sentidos? ¿Tienes asumido que tarde o temprano eso empezará a disminuir y será normal? ¿Que tendrás ganas de chatear a otras churris que te traen a la mente esos ojos traidores con vida propia? (jiji, menudo debes de ser!).

En cuanto a mi enorme modestia, querido Sin reglas, tú que me entiendes como si compartieras circunstancias, después de haberme dejado en anteriores entradas a la altura del betún que usó un vejestorio amigo de matusalén, me lo debía. Que es que no me quedan abuelas y mi representante ya se jubiló... ;o)

Lo fundamental. Pues sí, no vas tan desencaminado desde mi punto de vista. No es tan fácil mantener nada si no hay una buena conexión entre ambos seres químicos. Y una química que saca de uno el salvajismo que lleva dentro pues... loado sea Eros. ¿Verdad?

Un beso agradecido por tantísima comprensión, por ese humor tuyo de altura y por estar de acuerdo conmigo en la mayoría de dudas. No me he entendido ni yo, pero que vaya, que gracias. Que me ha gustado leerte inaugurando la sesión de notas al pie de fidelidades dudosas... Más besos!!

Rosa dijo...

Que temazo, me encanta. La cabeza dice una "cana al aire" no puede echar al traste una relación de pareja seria. pero el corazón me convierte en una loba. Personalmente, casi nunca he sabido separar lo físico de lo emocional.
Soy partidaria convencida de la pareja,con sus espacios comunes y particulares. Un secreto: no me gusta nada dormir sola
Puede una infedelidad animar a la pareja? Puede, pero que el otro no se entere nunca,nunca.

susana, a veces te hago "el salto" con algun blog que recomiendas... podràs disculparme?.....

Susana dijo...

Rosa, empiezo por lo urgente, y te cuento un secreto. Desde hace unos meses tengo instalado un "chivato" en el blog (columna izquierda, abajo...). No dice quién entra, pero sí desde dónde, y muchas veces cuenta cómo se va. Pará mí, créeme, es un enorme placer ver que hay gente que entra y que curiosea (o se instala fascinada, seguro) por los blogs "amigos". De verdad que me encanta. Así que no me pidas disculpas, pliiiissss, soy yo la que te da las gracias. Espero que lo hayas pasado bien en tus 'infidelidades': tengo claro que enriquecerán este cajón, pobret ell, sobre todo si tú me cuentas, si yo te comento, si tú opinas y yo aprendo más de lo que te interesa del mundo. Séme infiel, pero pooorfaaaa, no me abandones nunca del todo!! :o((

Yo también creo en la pareja, y como tú y como Sin reglas, especialmente en una pareja en la que no se deba compartir todo a todas horas, y que deje tiempo a cada uno de los miembros. Pero la libertad de cuestionamiento que da estar en una fase de más o menos soltería hace que me permita la libertad de preguntar(me). Cuando estoy metida de lleno me es mucho más fácil dejarme llevar por la 'lobería'.

A mí en cambio me cuesta dormir con alguien. Son años ya de 'sufrir' mis insomnios a mi aire, de leer o ver una peli a absolutas deshoras. Compartir una noche completa con alguien es una de mis mayores muestras de amor, jiji.

Te haré una pregunta con una cierta malicia, a colación de una de tus afirmaciones. Si tu pareja cometiera una infidelidad que no tuviera mayor importancia, ¿te gustaría saberlo? Yo es algo que nunca tuve resuelto. Por una parte sí: que pudiera compartirlo; eso probablemente me daría una mayor seguridad ante nuevas salidas preocupantes para mí. Pero por otra parte siempre fui consciente de que seguramente me haría más daño de lo que habría significado para mi pareja...

Todo me parece muy complicado en esta cuestión...

Un beso, y gracias por seguir ahí y volver después de tus canas al aire ;o)

LUG dijo...

Querida amiga: desconocía sus inquietudes físicas y metafísicas y su espíritu geometrizante. Me alegro de descubrir nuevos matices en el cajón de los pre.textos.
(I)
Es mucho lo que desconcemos de la estructura interna de la materia - y no sabemos si al romper el bosón aparecera el encanto o, más bien, la miseria - pero su especulación nos ofrece algunas fórmulas que conviene tener en cuenta.

En su fórmula a+ b+ c creo que podríamos elevar la C al cubo, garantizando de ese modo la estabilidad del sistema atómico o molecular- pues de eso se trata (la estabilidad) - aunque sea a consta de tener-lo babeando (admirativo) por nuestros encantos y gritando a todos: qué hermosa es mi churri, qué inteligente, qué buena, qué fuerte... ( Usted como científica sé que duda de oficio de los supuestos valores de él hasta que no lo demuestre en el espacio adecuado y siguiendo los protocolos). Además, cegado( él) por nuestras virtudes, podrá(usted) experimentar en el campo de las infidelidades subatómicas con seguridad.

La variable química u hormonal(B) queda poco definida en su modelo, pues, no sé si refiere al efluvio humedescente-erectil o a otra variable más difusa ("tener química" ) Si es lo primero, ya los filósfos cínicos se reían de un impuslo - el sexual - que puede ser contenido con un mero movimiento de mano.

En fin, lo de la amistad (A)pues es variable externa al sistema que nos conduce a otro gran problema metafísico (si puede haber amistad entre sexos sin que la cosa no sea sino seducción raletinzada o, peor, enmascarada). Tiendo a creer que la variable A en una pareja-molecular es, en el mejor de los casos, seducción ralentizada. En el peor, entropia, silencio térmico.

Por ello, y concluyendo, querida colega, que el GA os admire cúbicamente . Incluso podemos añadir alguna constante a la fórmula que afecte a este elemento c y que nos haga sentirnos con nuestro GA más chulos que un 8 (y tumbando - o tirándonos, dado el contexto - al 8, surge el infinito, el sueño de todo GA). ¡Admirar y ser admirado! Es ese el elemento estabiliador del cosmos. La admiración es el alfa y el omega (Dios, si existe, se pasa el día admirándose de su potencia creadora o naturans natura y de su potencia creada - natura naturata).

LUG dijo...

(II)
Otra cuestión es la de la infidelidades. En el modelo atómico cuántico una "partícula" puede mostrarse como "onda" en otro sistema de medición y el cosmos parece funcionar bien, estable, aunque es verdad que va a pulsaciones (pum-pum --- como en un coito). La infidelidad que propone - hablo de la suya - implicaría que una partícula(usted) se comportara, en otro contexto de medición, como una onda (usted ondularía sus encantos ante el músico). Pudiera ser que la partícula olvidara que ha sido de noche onda. Bendito olvido y pelillos a la mar. Pero si es consciente de la dualidad - usted es una partícula y cada vez que mira a su electrón piensa en cómo hacía la onda con el músico - , creo que no es preciso informar al otro - que aquí no pinta (salvo que mire y mida, allá cada cual). Pero puede intetarlo, venga, diga a su electrón que es usted onda (y si estalla el mundo, jo, pues todos por la ciencia) ---- intente explicar a su electrón que usted, el núcleo del sistema (pues el factor C lo elevamos al cubo y usted es el núcleo) no sólo es una partícula estable que garantiza el orden molecular-matrimonial sino que, en las noches de tango, se torna onda y pulula por otros sistemas orbitales chocando en las más altas energías. El electrón, seguro, fliparía al imaginarla onda. Incluso pudiera hacerle usted una demostración - usted como la otra del otro (modelo ojos de gata). Sin embargo, creo que al disminuir el factor C (¿la admiraría por ser gata de otro? No creo), rompería el delicado orden, todo terminaría desintegrándose en un proceso de radicación (muy natural, por otro parte, como mostró Mme Curie).

En todo caso, si algo bueno tiene la materia es que existen un buen montón de partículas y comportamiento por lo que todo está más abierto que nuestros corazones enamoradizos en primavera. Pruebe y experimente y cuente-nos en informes axiomáticos.

En fin, no alcanza el intelecto a seguir todas las líneas de investigación que nos abre y que, suponemos, continuará en el futuro de poco en poco. Sólo una última palabra sobre el trabajo solitario del GA en el baño y pensando el otros sistemas atómicos (Angelina Jolie, p.e.). No interrumpa, no colapse, no sea el protón que entrando como loco en el recinto hace estallar la materia. Lo que sucede de la piel para dentro no cuenta. No es objetivable para la ciencia. No crea en espíritus ni apueste por "el fantasma en la máquina".Si el dice que tiene a Angelina en la mente pues déjelo. Si se la encuentra un día en la cama y es él (el GA) el que tiene conducta de onda, pues... experimente

Muy agradecido.
(Nota: No queda garantizada la equivalencia física de los conceptos utilizados. Hay un marco de incertidumbre entre la física y las emociones. Sea, pues, modelo fallido)

Rosa dijo...

Susana,no se, es necesario saberlo todo? por otra parte, como no querer saber....pero si sabes, quieres más y hay el peligro, al menos para mí, de entrar en una espiral dañina
Si un dia me encuentro en la tesitura...te pido consejo!!!!
Que complicat de vegades i senzill d´altres és navegar per les emcions d´una mateixa.

que tinguis bona tarde

Susana dijo...

Apreciado Lug,

Aprecio en su muy atento comentario (ya desde el inicio de la fase I) un gracejo sin igual, que añadido a su incuestionable espíritu científico y a su no menos indiscutible inteligencia, dan en ese artefacto metálico que el vulgo conoce con el nombre de 'clavo' al elevar cúbicamente el factor definido como C. En efecto: en nuestro caso, los AE no pueden por menos que enumerar largamente nuestras grandísimas virtudes, dignas de admiración e incluso de colosal aplauso. Podrían incluso los AE finalizar entonando aquella sencilla copla que reza (y disculpe que feminice al protagonista, ya sabe de mi debilidad por la poesía): "túuuu, que eres tan guapa y tan listaaaa (silencio declamativo)/ túuuu, que te mereces un príncipe, un artistaaaaa". A lo que una no podría evitar responder en ese mismo tono algo parecido a: "qué calooor, qué calor tengooo (silencio para apreciar el dramatismo del momento) / qué guapa sooooy, qué tipo tengooooo".

Llegados a este punto, amigo Lug, usted comprenderá que las infidelidades no son tales, sino mero espíritu investigador, para comprobar, en caso de haberlo y merecerlo, la valía del interfecto. Podría hablarse quizás de sacrificio altruista, pero para que no parezca que queremos vanagloriarnos, refirámonos modestamente a "investigación científica".

Tiene usted razón, y requiere bien mi matización, pues hablo de amistad y se me escapa un ión. (una vez demostrada mi capacidad de versificación -y seguimos- a lo don Mendo, quizás quiera mi amable interlocutor ir aumentando la potencia del factor C o admirativo).

La cuestión denominada A no es en absoluto sencilla. Podríamos reducirla a una suma de factores a su vez (como con los mínimos común múltiplos o similares): 1) capacidad del individuo con potencial de AE de mantener una conversación sin hacernos bostezar más de 3 veces por hora; 2) capacidad de ese mismo individuo de creer en nuestras devacles por cuestiones variopintas del ser humano, ofreciéndonos, sin cuestionarlo siquiera, su articulación supraespinosa, vulgarmente llamada 'hombro', para en el caso de que necesitemos rezumar un exceso de hidratación por nuestros lagrimales. 3) El aspirante deberá prescindir de cuantos prejuicios haya elaborado hasta el momento, y acompañarnos en nuestras inclinaciones artísticas, ya sea sobre el cine checo en versión original, o sobre la mística de los derviches danzantes. También podría constituir una buena prueba de entrega aparecer con mascarilla verde y bigudíes y someterlo a la pregunta de si "soy la/el más bella/o". Cualquier buena amiga (e incluso cualquier espejo de cuento que se precie) sabe qué debe responder en un momento tan crucial como ése. AE no debe dudar ni un solo segundo para merecer nuestra amistad.

Mi admiración por su método científico ha llegado a su cúspide en el momento en que ha tumbado usted el jactancioso ocho y lo he manifestado, particular que es una, en forma de aplauso carcajeante. El infinito, después de tumbarlo para seguir esas bajas (o elevadas, depende de quién las ejerza) pasiones, que nos acerca a los dioses, no es más que una reafirmación del cubo (o superior sin mirar) de la C.

En cuanto a la fase II, y puesto que esta científica de buen ver carece de electrón que mantenga su estabilidad (aunque alguna que otra onda ha ido y viniendo con malas artes), debe abrir su propuesta de experimentación a nuevos participantes. Sí quiero anticipar que si encuentro un día a mi electrón ondeando con Angelina Jolie, juro que le perdonaré y hasta comprenderé su ondeamiento. De ahí p'abajo es posible que lo considere un mero giliwatios y le arree diversas descargas eléctricas y numerosos reproches: "así que qué guapa eres, ¿nooooo??, que qué lista y cuánto te quiero, ¿verdaaaa?" (marditoh roedoreh!).

Gracias por su interesantísimo trabajo científico. Mi admiración por su bicefalia va creciendo por momentos.

Ruego tome a bien aceptar este movimiento de opresión de labios, dígase 'beso', con el que le muestro mi admiración y agradecimiento.

Susana dijo...

Rosa, tienes razón, es más que complicado meterse en el papel del perjudicado. Es más sencillo (aunque tampoco mucho más) si estás en el otro lado y te dices que "¿para qué se lo voy a contar? si le iba a hacer daño y no significó nada...".

Casi estoy por la labor de considerar que es un tema irresoluble, para el que no hay una sola posición 'mejor', y que todo dependería del cómo, del cuándo y del con quién.

Siento decirte que sería una fatal consejera, porque no tengo nada de nada resuelto. ¡Y eso que no tengo pareja formal! Imagínate que me despertara cada mañana con alguien encantador a mi lado... ya tendría cortocircuitos varios, y no podría hacerme estas preguntas alegremente, dsde fuera.

El amor es muy complicado, pero la cosa es que siento que no ha acabado de evolucionar lo que debemos de esperar de él.

Me alegro de comprobar contigo que no soy la única que no lo tiene todo claro ;o) Gracias por compartirlo!

Un beso no muy listo...

Liquem Nuc dijo...

Ni que sea para llevar la contraria diré algo, en muchos sentidos, corto. "En el amor, pensar es la manera más sofisticada de mentir."

Let it flow and have joy.:o)

MARIEL dijo...

He leído el texto de Susú y los comentarios. Perdón pero por el momento no puedo comentar. Me he meado (literalmente) de risa. Me hice pis.

Susana dijo...

Jiji, muy bueno, Liquem.
Por eso estas cosas siempre me las planteo mientras no tengo pareja.

Si no pudiéramos pensar sobre cómo nos sentimos; o al revés, no pudiéramos expresar lo que nos hace sentir pensar lo que pensamos, la literatura hablaría toda como un telediario...

Abrazos (03 está muy sintiente, estos últimos días, no?)

imaginari dijo...

Ets genial, un plaer llegir-te, com sempre. El sentit del humor ens ajuda a relativitzar el tema, i tu ho fas tant refinadament....que jo no m'atreveixo a aportar cap somriure més, així que parlaré seriosament.

Recomanaria tenir algunes quantes parelles, cada persona que coneixes t'aporta moltísim. Poden durar 3 mesos, 2 anys, 7? i un dia s'acaba, lo important és poguer mantenir l'amistat amb aquella persona si és possible.

Follar (disculpa el meu refinament) és important, així que quant més ho fem més relaxats estarem. També s'aprenen moltes variants sorprenents, hi han persones molt imaginatives al respecte i cada persona és un món libidinós per descobrir.

L'orgull ens el hem d'empassar, aixó és fonamental, no som únics per l'altre, ni hem de pensar que l'altre ho és per a nosaltres.

Quan ja hem conegut unes quantes parelles, follat fins esgotar-nos i empassat l'orgull, podem decidir quedar-nos amb la darrera de les parelles...i esperar que ella també pensi el mateix.

I fonamental, tenir vida pròpia, que l'altre no sigui la finalitat de les nostres vides, però ser generós quan convingui.

La infidelitat és necessària per a les dues parts, a no ser que vulguis viure en un món inexistent.

Dit això, tinc un respecte absolut per qui creu en la fidelitat, però no podria ser la meva parella. Jo he assumit infidelitats per part de la meva parella i tot i el cop dur del primer moment la comprensió m'ha donat més seguretat personal.

Bé Susana, m'he rigut molt amb la teva entrada, però ja veus lo seriós que m'he posat. Serà perquè a vegades també es perden amistats que havien tingut una gran intensitat?

Que nos quiten lo bailao.

Susana dijo...

Mariel, querida, pocas recompensas habrá de ese nivel de tu micción para cualquier escrito que se filtre en este Cajón. (esta rima ha llegado por accidente, que conste).

Tu alegría es la mía, y mi WC el tuyo.

Gracias por tu generosidad hídrica. Besos que te esperan a la puerta del baño...

Susana dijo...

Imaginari, cuánto me alegro de que lo hayas pasado bien leyendo. Tú me has compensado sobradamente con una opinión más que interesante.

Si he entendido bien, propones un Carpe Diem mayúsculo (en el sentido de 'a vivir, que son dos días', que traducido al tema que nos ocupa significa 'folla mucho y bien y con muchas y buenas, que el saber no ocupa lugar'). Y, además, te honra que estés dispuesto a aceptar la situación complementaria por parte de la pareja de turno.

No me queda claro el párrafo en que dices "Quan ja hem conegut unes quantes parelles, follat fins esgotar-nos i empassat l'orgull, podem decidir quedar-nos amb la darrera de les parelles". No sé si significa que por fin llegas a un estado en que el follar como forma de conocimiento ha llegado a un punto de tener poca prioridad y decides "plantarte", o si te refieres a que un día, te llegue cuando te llegue, y hayas follado con 200 o con 2, sientes que quieres quedarte con esa pareja. ¿Sería compatible ese estado con, por ejemplo, los 30 años?

Propones la infidelidad como forma ideal de tener una pareja. ¿Y tienes alguna propuesta respecto a si deberías comunicárselo o no? ¿Todas tus parejas han respetado siempre esa opción de sentirse libre para cualquier tipo de intercambio humano?

Estoy contigo en que, deba haber o no fidelidad, es importante el respeto por los espacios propios. Personas, momentos, familias, soledades... Eso, desde mi punto de vista, complica la convivencia plena con alguien (no durante unos días, unas vacaciones, algún fin de semana...).

Muy interesante lo que dices!
Gracias por compartirlo!!
Un beso lleno de fidelidad fraternal...

imaginari dijo...

Tu el que vols és estirar-me de la llengua, bívora.
Seria de mala educació no respondre't a tantes i tan serioses preguntes, així que aquí va el meu segon comentari, a "regañadientes".

Puc dir que m'he enamorat més d'un cop. Mai de cap home, així que l'aspecte sexual deu tenir a veure, no creus?.
Ara tinc 53 anys, així que el sexe ja no em domina tant com als 20, ara jo domino el sexe, i quan vull em deixo anar, la voluntat sobre els instints. Aixó era impensable fa uns anys. Per tant la prioritat en les relacions de parella ja no son sexuals, aspecte que amb els anys considero absurd que condicioni la relació de parella. I reconec que l'enginy mental de l'altre persona m'excita, no nomes sexualment.

Sóc de naturalesa solitària, així que pot molestar-me la convivència amb altres, fins i tot la parella, però amb el temps penses que no hi ha cap dona a l'alçada de les teves exigències. Ni jo crec que tingui totes les qualitats necessàries per conviure en parella.
La decisió a ultima hora de conviure amb algú pot alleugerar una soledat sense sentit, no és el meu cas, de moment.

Ni he follat tant com he volgut ni he estat sempre amb qui he volgut, però he sigut molt afortunat perquè sempre he estat amb dones més intel·ligents que jo, tot i equivocar-se en escollir-me.

La infidelitat, i rectifico, no és que sigui necessària, la infidelitat hi és latent sempre, consumar-la o no depèn de molts factors, però la considero una prova d'amor si la sinceritat de dir-ho i la comprensió de qui la pateix apropen a la parella. Jo no he deixat d'estimar i desitjar a la meva parella quan això a succeït, desprès de sofrir-ho i compendrer-ho. Pot reforçar les relacions, si més no, la seguretat personal.

També es cert que els homes som més promiscus que les dones, però això també està canviant. El risc de l'aventura no tothom el busca.

No sempre s'ha de dir quan ets infidel si l'altre no vol. No tothom està preparat per assumir-ho.

I sí, son dos dies. Per què amargar-nos?

petons.

Roberto dijo...

Me enccanta tu desconcierto, por que todas esas preguntas inteligentísimas las siento mías...creo en el amor, pero es que a veces me lo pone muy dificil para seguir militando en sus filas...

de todas formas, entre tus líneas si que aparecen respuestas interesantes...
tal y como entiende la inmensa mayoría el amor, no rima con libertad...y yo creo que son un binomio inquebrantable...
como echaba de menos tus escritos!

un beso

Ramon dijo...

jeje, que bo, es tan difícil tot plegat, el millor és no perdre mai el sentit de l´humor. Ja t´escriuré amb més detall des de BCN, de moment petons flamands.

Susana dijo...

Imaginari, agradezco tu "segundo", of course, que sé que te cuesta una jartá.

Me ha quedado mucho más claro. También he entendido que opinas que deben vivirse con intensidad los encuentros sexuales, aunque sea a costa de escondérselo al compañero/a si no puede asumirlo.

Admiro tu capacidad para tener las cosas claras. Para resolver tus decisiones, aunque al otro le cueste asumirlas.

Yo, como ya he dicho, no tengo nada resuelto; ni tengo claro por qué me duelen las posibilidades de infidelidades ajenas.

Gracias por tu perspectiva. Pensaré en ello...

Un beso!!

Susana dijo...

Roberto, qué bien sintetizas las cosas!

Desconcierto; no-rima con libertad; y ahora qué hacemos con ello questions varias.

Gracias por apoyarme en las dudas. El primero que las resuelva que avise, eh??

El cajón también tenía un buen síndrome de abstinencia de su Roberto. Gracias por volver!!!

Un besazo

Susana dijo...

Ramon, tu llegada desde Bruselas, y además sonriente, es la mejor garantía de no perder nunca el sentido del humor.

Gracias, guapísimo! Te espero en breve por esta Barcelona que este verano te ha visto de higos a brevas! Cucha, que si ves un maneken pis decente tú te lo traes de suvení, ein? Besosssss

MARIEL dijo...

Susú: Tras partirme de risa con tu entrada, mearme, asearme las partes y releerla, me he quedado pensando en el tema.

Coincido en todas tus condiciones fundamentales y tus preguntas.

La única respuesta que atino a formular es que cada uno elige la opción que más le guste, que sería bueno que eligiéramos una opción que no nos dañe ni dañe al otro y que para mí la libertad no entra en debate. Cada uno debiera tener sus espacios propios y eso no implica la infidelidad.

Me parece (¿pero quién soy yo para decirlo? y además, depende del modelo de pareja que elija cada uno) que la infidelidad es señal de problemas internos, irresolubles o no.

A mí en lo personal me dolería mucho, pero no la reprendería porque no es "algo que te hacen". Sentiría que es como cuando se rompe un jarrón. Podés arreglarlo, pero ya no es el mismo.

Claro que esto es lo que siento ahora. Habría que verme en el brete y repetirme la pregunta.

Me puede tu sentido del humor. Combinado con tu inteligencia, es un cocktail fatal. Con lo bella que te intuyo sin temor a equivocarme ... todos, chuchos y de pedigrí, A TUS PIES.

Besos fieles, fieles.