Olimpiadas 2016: ¡de la que se han librado en Madrid!

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Igual queda poco fino que ahora vaya yo y les cuente a los madrileños la suerte que han tenido de no salir como ciudad olímpica. Igual hay quien piensa que es hurgar en la herida o cosas de ésas de malpensantes. Porque, yo no lo vi, pero parece que eran unos cuantos los reunidos en no sé qué céntrica plaza de la capital llorando a moco tendido. Pues, por favor, no os lo toméis a mal, pero opino que todo eso que habéis salido ganando.

Para que os hagáis a la idea, yo lo veo como cuando por Navidad o similares, tú y los treinta parientes más próximos tenéis que decidir a qué casa iréis a comer, emborracharos, romper unas cuantas copas, gritar para entenderos y, posiblemente, cantar alguno de los hits del evento en cuestión, mientras los niños corretean sin control, se prueban los mejores vestidos de la anfitriona y hacen ostentación de su tesoro recién encontrado (normalmente, un paquete de condones o tampones que se colocarán alegremente en los orificios faciales). Y ahora imaginaos que uno se siente terriblemente frustrado porque su impoluto hogar no ha sido el elegido para la celebración. “¡Oh no! ¡Otro año en que el mantel no quedará manchado por una amplia paleta de colores, entre el vino tinto, el helado de fresa y chocolate y el curioso pasatiempo a lo ‘una los puntos para descubrir el dibujo’ que los puros acaban por improvisar! ¡Otro año sin pasar tres meses ahorrando, dos días comprando, uno cocinando y otro limpiando para la ocasión! ¿¿¿Por qué no me tocarán a mí las cinco subsiguientes horas de limpieza??? ¿¿Acaso no merezco yo estar pasando el aspirador todo el día siguiente de sol a sol (sin obtener el éxito total hasta dos semanas más tarde), mientras los demás disfrutan tan ricamente de su resaca???”. Pues algo así pienso yo de vuestra depresión.

Incluso aunque seáis entusiastas obsesos del deporte, ¿¿de verdad creéis que Madrid necesita tantas instalaciones para el deporte de élite??, ¿¿de verdad tantos de vosotros os ibais a dejar el pastón que costarán las entradas para verlo en directo en lugar de verlo por la tele?? Vale, yo no digo que a los que os gusta no os dediquéis a ir a los estadios de turno cada tanto, a ver algún encuentro que os interese, pero es que luego está que si tiro de jabalina (os recuerdo que en las gradas no se distinguen, no ya los centímetros, ¡es que ni siquiera los metros!) u otros apasionantes deportes como el cricket o el sumo… Y, salvo que sea de antología la afición madrileña por ese tipo de deportes nunca vistos por aquí cerca, hay que concluir que no serán especialmente rentables.

Pero lo peor de lo peor, os lo dice una postolímpica, no es lo que se hace, sino lo que se deja de hacer, porque es imprescindible dejar la ciudad preparada para los cachas y para los periodistas. ¿Que es para dejar bonita la ciudad? ¡No os creáis ni un duro! Las cosas se hacen deprisa y corriendo, sin pensarlas gran cosa, y sólo de cara a que los que vengan no vean demasiados fallos. En definitiva: no se piensa para nada en los sufridos ciudadanos de esa ciudad que, dicho sea de paso, son los que sufragan esos gastos descomunales. Bueno, un poco entre todos, que el gobierno, con sus graves crisis y sus grandes quejas, parece que tiene como para ir derrochando un poquito en los deportistas…

En Barcelona, en nombre de las sacrosantas olimpiadas, se hicieron tantas salvajadas! En aquellos momentos yo trabajaba en el barrio del Poble Nou, donde tuvieron la iluminación de construir las viviendas para los deportistas. Eso se tradujo en tirar al suelo, entre otras construcciones, casas encantadoras del pueblo que había sido el barrio, para construir bloques impersonales a base de grandes paneles prefabricados. Se podría respetar si después, de aquello, se hubieran hecho pisos de protección oficial, por decir algo. Pero es que encima hicieron pseudo-barrios fantasmas y vendieron aquellos cubículos a precio de oro.

Barcelona estaba muy necesitada de infraestructuras de diferentes tipos: pues se construyeron las justas (y con el tamaño justo) para cumplir con eficacia con el movimiento de los deportistas hacia las instalaciones, pero no para absorber la dinámica habitual de la ciudad. Como si, puestos a recibir toda la familia en casa por Navidad, te da por reformar la cocina, pero inviertes lo que tengas en poner mil fogones para que todo el mundo coma a la vez, en lugar de repartir el presupuesto entre todos los electrodomésticos que necesitarás cuando haya pasado la fecha señalada.

En Barcelona, hicieron diversos lavados de cara de la ciudad, pero la mugre verdadera continuó por debajo de la alfombra. Donde había pisos viejos, se hicieron hoteles de diseño. Era un ‘pasen y vean’ (un auténtico catalán en su verdadero ambiente). Un zoo. Una postal. Un escaparate maravilloso de una ciudad cutre y un almacén de tienda infumable.

Más adelante, cuando hicieron aquel otro timo de la estampita llamado ‘Fórum de las culturas’, se inventaron otro barrio de hoteles de lujo donde había habido un barrio con problemas graves de todo tipo. Hasta allí hicieron llegar un tranvía especial, para que estuviera comunicado con los centros de shopping y los turistas no tuvieran que mezclarse con la ‘inmundicia’ obrera, poco culta, con falta de servicios por, supuestamente, falta de medios, que se paseaba por los metros a la hora de entrar a trabajar o de regresar a casa.

Heredamos de tan fastuosas visitas lo que es hoy día nuestro servicio de transporte público. Por eso, durante todo el invierno (en verano aún alguien podría llegar a entenderlo), mientras los trabajadores o los estudiantes esperamos nuestro autobús urbano para volver a nuestras casas, vemos pasar cuatro buses turísticos dobles, llenos a un 5% con suerte, que pasean a los turistas hacia el Parc Güell, por cada uno de los autobuses ‘normales’.

Supongo que no digo ninguna novedad: hay un presupuesto X, se puede invertir en unas cosas o en otras, lo de los panes y los peces no es una cualidad de ninguno de nuestros alcaldes. Pero en cambio ellos quieren sentirse protagonistas, que les den una palmadita en el hombro y les digan “muy bien, ¡casi no se nota que vuestras ciudades tienen tantas carencias!”.

Pero si malo fue para Barcelona, qué no hubiera sido para Madrid, que es la ciudad más endeudada del país. Leía no hace mucho que los sufridos contribuyentes de la capital pagan la friolera de (sentaos los que estéis de pie) 900.000 euros, todos y cada uno de los días, sólo en concepto de intereses bancarios. No estamos hablando de una ciudad de 20 millones de personas, y aún menos de tantos ciudadanos en edad o situación de contribuir. Es decididamente una locura. Eso sin tener las olimpiadas, y faltando decenas de instalaciones deportivas para albergar los dichosos juegos. Pues eso, que yo creo que en una situación así, una ciudad así (con tantos servicios, además, privatizados), no se puede permitir ponerle un escaparate al mundo. Menos aún en épocas de crisis, en que los presupuestos para cosas muy básicas hace rato ya que se han agotado. Es más: yo creo que ninguna ciudad española puede permitirse de verdad organizar unas olimpiadas. Pero mientras en Chicago la población estaba dividida entre los que querían albergar las olimpiadas y los que opinaban que sería un despilfarro, en España apenas había voces contrarias a la ‘corazonada’ de marras. ¿No será que no somos muy listos? Cuando tengan todas las prioridades cubiertas, que se ocupen de lujos de ese tipo. Entre tanto, las ciudades para y por los ciudadanos.

Volviendo al ejemplo de antes, el pariente que a partir del día 15 del mes debe contentarse con las económicas lentejas para su supervivencia, ¿cómo podría querer convocar a su cargo el encuentro de toda la familia, a base de las más exquisitas viandas?

Pues eso, que Madrid se ha librado de una buena… Que llore Gallardón, que él sí sale perdiendo, pero no los madrileños.
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14 comentarios:

Kanela dijo...

Me ha encantado esta entrada (y eso que al principio como lo veia largo me daba algo de pereza). la parte de la risa es la monda. mas que por navidades yo recordaba alguna boda.
La verdad es que cuando las olimpiadas de Barcelona no me entere mucho de lo que pasaba. Bueno de que todo estaba lleno de obras si. Pero lo del forum fue muy polemico. Lows edificios no son feos pero es sospechoso que dejen hacer tanto rascacielos de golpe y al lado de la mina ni mas ni menos. Oi que gente se quejaba que cruzabas una calle y era el salvaje oeste y en cambio en el forum parecias estar en pedralbes o algo asi. Ah y no dices que los de Barcelona pagamos mucho mas que en la mayoria de ciudades y a lo mejor tambien tiene que ver con las olimpiadas y con todas sus o bras no?
Beoss
(ay que me olvido, que risa el cartel, y lo has hecho tu verdad?)

Ramon.Eastriver dijo...

Hay cosas en las que estoy más de acuerdo que con otras. Veamos. En primer lugar, qué risa el tiro de jabalina, es totalmente cierto. En BCN'92 asistí sólo a gimnasia femenina que está bastante bien (me regalaron la entrada he de decir). Pues bien, mientras una salta el potro la otra hace las anillas, la otra salta sobre la lona y la cuarta, en la otra punta, se deja la piel en las paralelas. Resultado: no ves nada porque son cuatro gimnastas a la vez. Pero bueno, eso es un poco lo de menos. Los únicos deportes con los que no puedo son los de motor, que me parecen una mera competición y además tan agresiva. Luego están los que no me gustan, que son mucho, pero con los que no puedo son con los de motor. Si alguien se pirra por el levantamiento de pesas no seré yo quien lo juzgue. Viva el frikismo siempre que no haga daño a nadie.

Otra cosa es si Madrid necesitaba los juegos. Yo creo que no. Tenía derecho por supuesto, pero no los necesitaba. En cambio a Rio le vendrán genial. Sé que no acabaran con las favelas, que la pobreza va a persistir, que por desgracia los meninos de rua continuarán existiendo. Pero puede suponer un aporte que signifique, al menos, el inicio de una mejora. Lo deseo así, al menos.

Y respecto a BCN. Se hicieron cosas fatales, la verdad. En mi blog hablo estos días justamente de la desaparición del patrimonio en manos de gente que se mueve sólo por el beneficio económico. Y el patrimonio no es sólo una casita modernista maravillosa: también esas pequeñas casitas a las que te refieres, o los centros sociales típicos del Poblenou, donde se coció buena parte de esa BCN libertaria tan original. Ello lo lamento siempre. Pero a grandes líneas pienso que los juegos supusieron más a favor que en contra. La ciudad cambió, se limpiaron las casas tan oscuras en aquellos días, se habilitó el frente marítimo y la ciudad recuperó sus playas y muelles y paseos, las importantes dotaciones hicieron la ciudad más habitable. Luego es cierto que en los días de los juegos se llevaron a las putas y a los yonquis a las poblaciones vecinas sin solucionar ningún problema, pero no son necesarios unos juegos para que ello ocurra. Una cumbre de jefes de gobierno genera exactamente lo mismo. Si a mí me preguntan qué BCN me parece mejor, si la de antes o la de después de los juegos, con todas las pegas que se quieran porque existieron y existen, digo que indudablemente la de ahora. Objetivamente siento que es así.

Petons

mariajesusparadela dijo...

Qué auténtica eres, "miña amiga", cuántas verdades...
Y, en otro orden de cosas, a niveles de desarrollo, ellos lo necesitan más que nosotros. Más que corazonada, lo de Gallardón fue cabezonada...y qué contenta estará Espe...

Susana dijo...

Kanela, tienes razón: debo de tener algún problema con las longitudes (como haberme saltado el capítulo de Barrio Sésamo de "largo"/"corto"), porque siempre quiero hacer algo breve e intenso y me sale largo y descafeinado. En fin, gracias aún así por tener la paciencia de leerme.

El cartel lo modifiqué yo, sí. De ahí su evidente cutrez. Pero espero que se entienda el sentido y además, espero también que nadie se me ofenda.

Ahora es un momento down (en cuanto a sueño, eh?), pero luego sigo.

Besos!

Jordi Pascual Morant dijo...

Ante esa contundencia de argumentación no tengo mucho más que añadir.
A mí que me gusta la tranquilidad y huyo del bullicio, las Olimpiadas de Barcelona me recuerdan, a infinita menor escala, a las fiestas de mi barrio en agosto. Música todo el día, un tanto pachanguera, ruido, gente en la calle a todas horas, imposible dormir antes de las tres de la madrugada, por la mañana la suciedad y el mal olor son una expresión clara de cómo se divierte la gente cuando está fuera de su casa, en barrio ajeno se puede ensuciar. Para los que vienen de fuera les parece de lo más simpático y folclórico. Los bares mejoran sus ingresos, Estrella Damm se enriquece creciendo como la espuma de su cerveza, en fin, sólo espero que se termine todo y volvamos a la normalidad. Otros, ya están preparando los festejos y pensando ideas originales para engalanar las calles el próximo verano. Salvando las distancias, que son muchas (el ser humano necesita una actividad lúdica constante, yo me incluyo, por supuesto, me gusta practicar deporte) las Olimpiadas son como el circo Soleil, superación humana, entretenimiento, espectáculo, negocio, uno hasta puede llegar a viajar en una nave espacial con el dinero que se genera, así lo ha hecho su fundador, que recientemente abordó la estación espacial internacional para ponerse la nariz roja. Todo es una payasada con la que nos reímos de pena. En Madrid unos se reirán y otros…

Se te da bien lo del grafismo, Susana. Tan gráfica como escribiendo.
Un besote

Susana dijo...

Ay, Ramon, sabía que esta entrada crearía polémica. Igual que cuando yo estaba enfurruñada porque le había tocado a Barcelona, la verdad es que me sentía bastante sola, todo el mundo parecía tan contento!

Yo no tengo ni idea de cómo va a reaccionar Brasil con su futuro ni con sus presupuestos. Quizás, como tú dices, a Río le conviene. Pero sí sé cómo funcionamos en este país de las apariencias y del quedar bien. Y no me cabe ninguna duda de que el ayuntamiento madrileño se iba a endeudar mucho más, se iban a construir nuevas estructuras que los madrileños no necesitan, mientras siguen privatizando los hospitales y las escuelas.

En Barcelona había que hacer mil cosas, desde luego. En el periodo pre estaba muy dejada de la mano de dios, esta city (quizás porque se gastaban el presupuesto en propaganda muchos años antes de la nominación???). Pero en lugar, por ejemplo, de hacer una ronda bien pensada para el tráfico de entrada y salida de la ciudad, como no les llegaba el presupuesto para más, hicieron esas birrias que tenemos, estrechas y SIN ARCÉN, para que hicieran las veces. En lugar de hacer poco a poco pero ya bien hecho, no: a lo bruto, que para los coches de los deportistas ya da de sí.

Recuperar el mar, desde mi punto de vista, era una necesidad básica! Pero no hacía falta que quitaran todos los chiringuitos porque "afeaban" el litoral y en su lugar pusieran estructuras uniformes y 'de lujo', carísimas, que ha dejado el litoral en manos de unos cuantos.

Que en aquellas épocas subvencionaran en buena parte el lavado de fachadas, con aquello del "Barcelona, posa't guapa" simboliza ese espíritu. Los bloques de l'Eixample estaban manchados de polución, pero también estaban viejos en muchos sentidos: tuberías de plomo, sistemas eléctricos que por viejos ya eran peligrosos, ausencia de canalizaciones de gas, falta de ascensores (recordemos que muchos de esos pisos los habitaba gente muy mayor). Pero eso no se ve desde fuera así que a quién le importa.

Digamos que sí, que se hicieron cosas que hacían falta, pero mal, rápido y de mentirijillas. Pensando en cómo iba a quedar y no en qué se necesitaba para habitarla en condiciones.

Me recuerda a cuando a los 17 años estaba en Formentera con unas amigas, con apenas dinero y un saco de dormir, y nos vino la policía diciendo que nos teníamos que ir de la isla, que la estaban "limpiando" porque iba a venir la reina al cabo de pocos días. Por suerte, teníamos pensado irnos ya, porque nos escoltaron muy amablemente hasta el ferry que iba a Ibiza. Si nos íbamos nosotras (imagino que mucha otra gente de aspecto poco convencional), parece que la isla quedaba algo más limpia, y la reina más contenta. Pues algo así.

Ya sé que en muchas cosas de este tipo no nos pondremos nunca de acuerdo, pero yo tenía que decir que cuando me temía que la corazonada cayera sobre Madrid se me pusieron los pelos como escarpias recordando el proceder en Barcelona. Gracias de todos modos. Un petó molt gran, maco!

Susana dijo...

María Jesús, qué gracia me ha hecho lo de 'cabezonada' versus 'corazonada', jajaja.

Me alegro de que veas verdades en lo que digo, 'miña amiga'. No sé si soy auténtica, pero sí es verdad que no me tiembla el pulso a la hora de decir lo que pienso, aunque no sea exactamente popular.

Gracias por pasarte de nuevo. Te mando un gran beso de camino a paradela. Iluminas el camino hacia ese remanso de paz que es tu casita. Nos vemos allí en un ratiño!!

Susana dijo...

Jordi, tú te refieres al alboroto que se crea en el momento 'festivo' (también el de los Juegos) en sí. Es una pesadilla, pero a estas alturas, desde mi punto de vista, es lo de menos. Dura poco el evento, aunque la preparación es un infierno de al menos seis años.

Recuerdo la percepción que tenía de las fiestas de Sants i también de las de Gràcia: cómo veía el esfuerzo de los vecinos por pasarlo bien, cómo organizaban sus cenas vecinales, etc. Me parecían el mejor ejemplo de cultura comunitaria, de participación en un proyecto común, etc. Las últimas veces que he ido ya me parece que está más que desbordada la intención del barrio. Es complicadísimo caminar por el gentío, alcanzar la siguiente actuación (es decir, la siguiente esquina) es misión casi imposible. Y como siempre que se reúne tal cantidad de gente, surgen actitudes incívicas: peleas, gente que se divierte rompiendo las decoraciones que tanto les han costado a los vecinos, gente que cree que 'mola' meando en la calle... En fin, qué te voy a contar! Que de modestas fiestas de barrio han pasado a excusa para el descontrol masivo. Te acompaño en el sentimiento de vivir en una calle festiva...

Gracias por tu aportación! Y gracias también (viniendo de ti, uf!) por tu comentario sobre el grafismo! La "cándida (te) city" es lo que realmente pienso del tema.

Un beso!

emeygriega dijo...

Querida, naturalmente celebro la elección de Río, ciudad que amo y que merece su oportunidad.

Estuve en Barcelona cuando las Olimpíadas, una amiga bailarina ensayaba hasta el hartazgo para la ceremonia inaugural.
Y cuando voy para allí, y vivo en la Villa Olímpica, pienso como tú ¿era necesario?.

Un abrazo olímpico.

Ramon.Eastriver dijo...

Susana, ya sabes tú que yo si deseo una polémica es sólo la polémica creativa y generadora... Sabes también que, como diría una amiga que nos visitaba antes, yo te sigo en casi casi todo. Lo único que nos diferencia, creo, es que a veces yo veo la botella medio llena y tú medio vacía. O me da un poco esa sensación. No me repito. Pero pienso que, con o sin olimpiadas, las cosas se habrían hecho bien y mal a partes iguales. Dicho de otra manera, las olimpiadas no sirvieron para que se hicieran peor de lo que se hicieron igualmente.

Si no hubieran existido las olimpiadas en BCN las cosas no se hubieran hecho mejor. Se hubieran hecho, en todo caso, mucho más lentamente. Petons. (I m'encanta polemitzar amb tu de forma tan divertida, molts petons)

Susana dijo...

Emy, guapísima, creo que viajas más que los aviones! Ahora llegas de Cuba (qué ganas tengo de leer tus historias!), nos cuentas de mil sitios y ... también estuviste en Barcelona por las Olimpiadas??? ;o)

Pues sí, la sensación de la que hablas es algo así, el "era necesario?", sobre todo sufriendo cada día todas las carencias de la ciudad! Me parece de un lujo poco adecuado. En fin, así funcionan las cosas por aquí...

Gracias por pasarte! Un besazo!

Susana dijo...

Ramon, te agradezco que hayas vuelto y sigas dando tus ideas sobre la cuestión. Sí, está bien tener una cierta polémica (siempre que sea de tan buen rollo, of course).

Pues bien, tras leerte creo que hemos llegado a un punto sin salida (a no ser que hagamos pasado-ficción). Yo creo de veras que sí se hubieran hecho las cosas de otra manera de no urgir todas esas estructuras, se hubieran hecho también mucho más económicas y mucho mejor. Recuerdo, por ejemplo, en tantos sitios ver obreros trabajando noche y día, todos y cada uno de los días, ininterrumpiadamente, para llegar a tiempo. Eso supone ya un encarecimiento brutal sobre las construcciones: quizás se hubieran podido permitir un arcén, al menos, no crees? También las empresas que hicieron el pacto con la administración para limpiar las fachadas de los edificios tenían unas tarifas muuucho más caras que si se pedía por libre. Lo que significa que esas empresas se aprovecharon (de las comunidades de vecinos y de las arcas públicas), que no hicieron un concurso público con tiempo, y que simplemente se actuó rápido,mal y caro.

O con el fórum: por ideas muy rocambolescas que tuvieran, de no haber construido aquella estructura (y de no haber concedido las consiguientes licencias para la construcción desproporcianada de hoteles), jamás hubieran construido la estructura del tranvia (desde cero) para que llegara hasta la Mina, ¿no crees? Entonces quizás hubieran podido aprovechar ese presupuesto de transportes públicos para mejorar el desastroso sistema de transportes barcelonés (para los barceloneses y no para los turistas de lujo).

Desde mi punto de vista, hay mil cosas innecesarias que se hicieron, y las que se hicieron, con las prisas, no se hicieron demasiado bien.

Pero tenga razón el uno o la otra, ya sabemos de la afición que le tiene nuestra ciudad a montar saraos de los grandes. ¿Qué le haremos?

Un beso enorme y gracias de nuevo!!

Susana dijo...

Por cierto, no cité otros motivos fundamentales por los que detesté la concesión de las olimpiadas a Barcelona y por los que me hubiera molestado la de Madrid.

En las épocas de la Barcelona pre-olímpica, uno de los argumentos que se esgrimían era que el 92 coincidía con el quinto centenario del 'descubrimiento', de la hispanidad, y de todas esas zarandajas bochornosas.

Ahora, en Madrid, se da la circunstancia de que el presidente honorífico del COI y apasionado franquista, Samaranch, hizo una petición a la organización, refiriéndose a su edad avanzada para que le concedieran "premiar a mi país con ese honor" ya "al final de sus días". Pues me alegro de que ese "hacedlo por mí" no tuviese ningún efecto en el jurado, porque esa mala pieza no se merece ningún favor, y menos bajo la presión de un chantaje moral.

Abrazos a todos.

PÁJARO DE CHINA dijo...

Susú, el cartel es maravilloso. Por favor, ofrecete ya como diseñadora de Lula. A mí me gusta que por primera vez los Olímpicos sean en América del Sur. Que también existimos, sí. Ojalá los sabios nueve dedos de Lula lo hagan bien. Y reconozco que paso días sin dormir siguiendo todos los deportes que jamás se me hubiera ocurrido que existieran ... Un abrazo enorme.