Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

Para sacrificios estamos

Una vez más, ando sin nada de tiempo, pero la rabia me puede en muchos momentos, y hace huecos entre mis neuronas para recordarme tanto que no debo olvidar.
No olvidar, por ejemplo, que vuelven a pedirnos sacrificios a los de siempre –bueno, esta vez a algunos más, incluso– y que, lejos del victimismo que esgrimen, no hay un ápice de legitimidad, mientras sean los mismos que…
  • no se cuestionaron la desorbitada financiación de aquella estrella mediática, cual devastador grupo de rock y masas, conocida bajo el sobrenombre de Papa, y que distinguiremos por andar vestido con una sábana excesiva y con una pinta entre la última moda en coronas de la alta Edad Media y las más modernas antenas de telefonía móvil. Para más datos, si anda alguna fémina cerca, públicamente al menos, irá de negro y será quien se ocupe de limpiar a fondo cuanto haya de rodear al susodicho.

(voy a ser generosa y, por hoy, puesto que hablo de dinero, voy a obviar su protección durante años de los acusados de pederastia en el seno de su institución –¿desde cuándo eso no es delito ni complicidad ni nada de nada¿, cómo se nota que es más humano que divino, porque entre nosotros, los humanos vulgares, ya nos acusamos entre nosotros hasta de fumar cerca de un parque público–, no voy a referirme a sus desafortunadas declaraciones sobre sida y condones –en su caso, si moviera al asesinato, digamos, sería por designación divina incontestable–, ni a su cínica proclamación del voto de pobreza. Sólo me refiero por esta vez a su gira, y a su lamentable apunte en el “debe” de unas arcas públicas que amenazan telarañas.)


  • se llenan la boca con “esfuerzo de todos”, “sacrificio colectivo” y blablabla, y ni se plantean siquiera incluir en el todos o en el colectivo a esos sufridos e incansables trabajadores de la nación: curas y reyes. La iglesia y la realeza. Terribles lastres en nuestra caja. Y pareciera de nuevo perpetuarse la Edad Media. Y para los grandes sueldos medievales no hay jubilaciones que valgan ni control de la natalidad que se les resista. Qué sería de nosotros, con la población más envejecida de Europa y en camino de ser una de las más pobres, sin la arrolladora tendencia a proliferarse de los churumbeles de los unos y las riquezas de ambos…
Encontrar las 7 diferencias



  • no olvidar tampoco que hay que hacer enormes recortes en la sanidad pública –di que sí, conseller, vamos a hacer propaganda de la sanidad privada, que así tendremos medio trabajo hecho cuando toque su privatización–, pero invirtamos en las grandes necesidades sanitarias del país: vacunas del papiloma a 400 euros el pico, o la misma de la hepatitis B que se retiró de Francia por mostrar una relación con la esclerosis múltiple, la indiscriminada vacuna del tétanos (es bien sabido que nuestros adolescentes urbanos se hacen heridas profundas –el `bicho´ es anaerobio; es decir, el oxígeno se lo carga–, como las que haría una lanza –y seguimos con lo medieval–, en las que se cuelan con enorme facilidad las heces animales. Invirtamos en fármacos hasta convertirnos en la primera potencia mundial en gasto farmacéutico –bueno, ahí ahí con EE.UU.; pero ellos juegan con ventaja, que son muchos más¡– o hagámonos con un enorme alijo de vacunas de la gripe A o del Tamiflú de Mr. Ramsfeld (recordar que no necesita ningún desierto: le sobra con `zorro´).

  • No olvidar que hay que socializar las pérdidas, colaborar en las inversiones de las grandes empresas, fabricar las estructuras que habrán de rentabilizar las fortunas privadas, mientras se apoya su fraude impositivo. Y aquí ya no sé siquiera si en la Edad Media hubieran dejado pasar…

  • No olvidar que hay presupuesto para seguir construyendo kilómetros y kilómetros de AVE, aunque el tren de cercanías sea escaso y se caiga a pedacitos.

  • Presupuesto para pagar coches oficiales, dietas indecentes, primos y cuñados varios, trajes, bolsos, urbanizaciones e ilegalidades hasta la repugnancia.

  • No hay que olvidar, no. Nada. Porque seguiremos siendo los achantados de la otra mejilla, pero puede que cada vez esté más cerca nuestro “basta”, y entonces puede que pasemos la página que nos aleja de este mundo que huele a rancio y entremos en un futuro por construir.

En espera del síndrome islandés

.
.
Primero fueron los controladores: infames demonios que hicieron una demostración de verdadera maldad al plantarse ante su empresa y el gobierno de todos que, casualmente, quería imponerles cambios laborales coincidiendo con un puente.


Luego los conductores de trenes: su empresa les venía alterando horarios, turnos y obligatoriedad de pernoctar fuera de casa (olvidémonos por un momento de quién acaba realmente pagando todos esos hoteles) por ‘estrictas necesidades del servicio’. ¿A quién se le ocurre quejarse sino a satanás redivivo?! Esos demonios del volante ferroviario, que no dudan un segundo para perjudicar al público. Poco les ha faltado a los noticiarios para afirmar que se perjudicaban expresamente para fastidiarnos. Y para afirmar que viven mejor que los políticos o que los asesores de Endesa, si fueran cosas distintas. ¿Que por qué mienten? Los medios tienen miedo. Los amos de los medios, claro. Porque si nos llegáramos a poner de su lado, si llegáramos a descartar sus mentiras y a quedarnos con lo que en realidad está sucediendo, si apoyáramos a los que deciden plantarse y decir ‘hasta aquí hemos llegado y no nos achantamos más’, quién sabe dónde podríamos llegar juntos.

Ahora nos meten noticias de Egipto o Túnez hasta por la vena. De lo cual me alegro, naturalmente. Pero también por casualidad, se habla de una España modélica en su transición (si es que la hubo), pero se obvia la realidad que se ha producido en un país de nuestro medio, Europa, y en una realidad como la nuestra: un país en una grave crisis debido a la especulación financiera. Hablo de Islandia.



En los últimos tiempos, los islandeses, mediante manifestaciones masivas y pacíficas, tomando la calle, han conseguido derrocar su gobierno. Han nacionalizado los bancos. Se han negado a pagar la deuda externa –puesto que consideran que no son los habitantes los que deben cubrir los huecos que han dejado los especuladores–, han dictado nuevas leyes sobre la manipulación informativa (son grandes defensores de Wikileaks y se han declarado ‘paraíso de la (verdadera) libertad de expresión’, con la consiguiente defensa de los informadores y periodistas), investigan a los responsables, encausan a los banqueros, arrestan a algunos antiguos políticos, y están reescribiendo su constitución.

Pero todo eso, tan importante, una demostración flagrante de que es posible (yo diría que necesario), que hay una revolución pendiente y que ya está pasando, si todo eso se difundiera, bien cabe la posibilidad de que acabara por resultar contagioso. Y los grandes laboratorios no han inventado la vacuna que inocularnos para anular nuestra indignación, así que sólo les queda escondernos la verdad.

Yo, como dijera Pedro Guerra, sólo puedo decirle al pueblo islandés “Contamíname”. En efecto: ojalá se difunda toda la información sobre el proceso liberador de ese país, ojalá nos contagiemos todos y salgamos en todas partes a tomar las calles, a recuperar lo que nunca debió dejar de ser nuestro. Y no hablo sólo en términos económicos. A estas alturas, cuando se demoniza a cuanto bicho viviente decide plantarse ante el recorte de sus condiciones laborales, hay que referirse incluso a una cuestión de dignidad.
.

Sábado 'estelado'


Después de todo este tiempo de ver cómo guardamos la silla y callamos, cómo permitimos que jueguen con nuestras vidas sin que deban hacer apenas el esfuerzo de maquillar las excusas, después de que hayan conseguido hacernos creer que no vale la pena ninguno de nuestros lamentos y de que nos hayan debilitado a fuerza de convencernos de tener la vitalidad enferma, este sábado se abrieron las compuertas de entrada de las baterías de la esperanza.

Un sábado por la tarde, en un día de playa, a una hora de siesta, con una temperatura que invita a guarecerse, Barcelona se inunda de senyeras y esteladas. Millón y medio de personas que creen, no ya que pueden cambiar las cosas, sino que es imprescindible hacer llegar el mensaje al otro lado. Gente de todas las edades, todas las condiciones, catalanes de cuna y de adopción. Todas las vías de acceso al punto de encuentro colapsados de personas que se movilizan por un bien común, por una cuestión casi de dignidad. No éramos pocos los que veíamos el espectáculo con la mirada entelada y la piel de gallina.

Por si queda alguien que no haya entendido qué se está viviendo en este rincón del mundo, contaré que los catalanes asistimos atónitos a la amputación del texto que eligió libremente el pueblo en referéndum. Desde un despacho politizado, a 500 km de distancia geográfica y a años luz de distancia humana, se decide que varias de nuestras instituciones pierden legitimidad, poder de decisión y atribuciones. Se decide que el catalán no puede ser lengua preferente en la televisión autonómica. Que tampoco puede serlo en las administraciones catalanas. Se decide que, después de tres décadas de ejemplar convivencia lingüística, hay que cambiar el modelo de enseñanza para que el castellano pueda convertirse en lengua vehicular. Hay muchísimos otros cambios impuestos por la lucha intestina de los partidos del gobierno y su oposición, que así ganan terreno presuntamente electoral; pero los que afectan a la propia naturaleza de este trocito de mundo, los que alteran la esencia de un pueblo hasta el punto de determinar la importancia que debe tener la lengua materna en su normal funcionamiento, ésos prueban sin género de dudas que no se nos entiende ni hay ganas de llegar a hacerlo.

Un millón y medio de personas que ni tan sólo seguían las proclamas organizadas desde los partidos políticos. Un millar de autocares llegados desde todos los puntos del territorio. Una marea humana convencida de que se habían traspasado los límites y que espontáneamente encubrió la cabecera de los políticos, de forma que los protagonistas no eran las siglas sino las ideas. Los egocéntricos de siempre quedaron camuflados entre las personas. Así sí.

No sé qué van a hacer ahora desde las dependencias de la Generalitat, ni si va a cambiar en algo el recorrido político catalán; pero ahora todos sabemos que estamos unidos, tenemos conciencia de grupo convencido, de que podemos salir a la calle para inundarla de nuestra petición de justicia y que, si queremos, si de verdad nos lo proponemos, nada ni nadie va a poder frenarnos.

Si estirem tots, segur que tomba.

Ni de coña



Una vez más, no he llegado a buscar la información que quería. A poder justificar con datos. Por eso le pongo el alma y confío en que los interesados puedan buscar la información que les interese.

Debido a la propuesta de reforma laboral del gobierno (de izquierdas, manda...) que, entre otras muchas pérdidas de derechos laborales, quiere imponer el retraso de la edad de jubilación a los 67 años, se ha convocado para esta tarde, 23 de febrero, una manifestación. La convocan los principales sindicatos y algunas fuerzas de izquierda  (Izquierda Unida).

Pienso de verdad que desde el poder se aprovecha la circunstancia de la crisis para imponer pérdidas de derechos de los trabajadores. Como si no estuviéramos ya suficientemente perjudicados. Pienso que no hay nada menos justificable para disminuir las cifras del paro que prolongar la vida laboral de los que trabajen, dejando a los "jóvenes" durante más tiempo en la cola del Inem.

La medida, como siempre, perjudica más a las clases obreras, que tienen una menor esperanza de vida y que no cuentan con los acuerdos para prejubilaciones millonarias.

Por todo ello, esta tarde se sale a la calle. Fuerzas unidas. Disipemos diferencias accesorias y gritemos a una: Jubilación a los 67, ni de coña.

- Barcelona: 18h en plaza Urquinaona.
- Madrid: 19h en Neptuno.
. 

De mayor quiero ser delincuente



No es mi intención hablar aquí –aunque podría hacerse durante horas– de esas cárceles que pueden llamarse VIP, y que ocupan espacios de las noticias cada tanto (el espacio que puede ocupar su descriptivo es inversamente proporcional a la riqueza del país; por ello en casa, de pasado grisáceo, no es tan rara la noticia de exageraciones en los espacios/tratos).



Pero en esta ocasión, y aunque no sea demasiado políticamente correcto, me quiero referir a las cárceles “normales”, a las que van a parar delincuentes comunes, violadores, asesinos y también rateros de pocos recursos con los que la vida ha sido especialmente injusta.

Había oído, con sorpresa, que una estancia en la cárcel salía bastante más cara que la de un hotel de cinco estrellas. Había oído, sin apenas poder dar crédito a mis interlocutores, que había aumentado el número de delincuentes de poca monta que “la liaban” para poder pasar una temporadita “en el talego”. Es así. Allí descansan, comen bien, ni pasan frío ni pagan alquiler, les arreglan la boca, hacen colegas, ven su pantalla plana que tienen todas las celdas, se apuntan a algún cursillo divertido y salen como nuevos.



Pero lo que me dejó petrificada fue una noticia, minúscula, alrededor de los días de Navidad. Los presos de una cárcel próxima a Manresa (provincia de Barcelona) se amotinaron… ¡¡por no recibir este año el lote de Navidad debido a la crisis!!



Para hacerse cargo de mi berrinche, hay que aclarar que el gobierno que les concede ese peculiar derecho a sus presos, no considera que sus trabajadores sean merecedores de ese mismo privilegio. Los funcionarios no han recibido nunca en la vida un lote. Tampoco nunca se les ha pagado una comida de celebración navideña, como se les hace a ellos. Me imagino con qué cara debía repartir los lotes el pobre celador mileurista de aquella institución, mientras él se iba con las manos vacías a su casa. ¿Soy yo o llega a ser de locos?



Por supuesto, a los trabajadores de ese estado tampoco se les rehace la dentadura, no se les pagan los estudios, ni sus instalaciones lúdicas (es sobradamente conocido que hay cárceles en nuestro bananero país con piscina, gimnasio… y en todas, desde luego, hay teatro, para que se entretengan mientras “pagan” su deuda con la sociedad). De ahí salen con piso protegido, con una prestación de desempleo y con un asistente social en los talones pendiente de sus necesidades.
Piscina de la prisión Els Lledoners (prov. Barcelona)

Aunque no me merecen el mismo respeto el que hurta carteras a los turistas que un violador, por poner un ejemplo, creo que uno y otro debieran trabajar, contribuir al pago de su estancia y al acceso a todos esos servicios. Lo mismo da que ensobraran recibos bancarios o que hicieran faenillas de carpintería. Pero dudo mucho que tal y como están las cosas, la cárcel sirva para rehabilitar ni para disuadir de llevar cierto tipo de vida.



Ahí no queda todo. Unos días después salía otra de esas mini-noticias sobre cárceles. Parece que tienen un economato/tienda donde disfrutan de precios excepcionalmente rebajados. En alguna ocasión ha habido pequeñas trifulcas porque les habían limitado el número de bebidas alcohólicas que podían consumir al día. Pero allí se les hacen además grandes ofertas. Una de las últimas en otra cárcel española era la de un paquete con dos fuets. Cuando llevaban repartidos unos cuantos de esos paquetes a cualquiera que se acogió a la oferta, un preso les avisa, algo traspuesto, de que en el paquete, como anunciaba su envoltorio, había de regalo un magnífico… cuchillo de cocina!! Con una afiladísima hoja de 11 cm para más señas. ¿Pasarán cosas así en algún otro lugar del mundo?



En fin, que yo quiero tener esos precios también. Quiero tener tiempo y dinero para hacer cursos que me ilustren, quiero no pagar alquiler y dedicarme a leer o escribir. Quiero que me hagan conciertos, que me den de comer gratis –con extras los días de fiesta–, quiero mantener el derecho a echar el polvo de la semana en la intimidad. Quiero que me den un lote de Navidad. Quiero aprender a tener pocos escrúpulos para, de mayor, ser delincuente.



P.D. Y cuando por fin vayan a la cárcel algunos de esos personajes de la trama Gurtel, o el mafioso Fabra si algún juez por fin se atreve a juzgarlo, o el ‘encantador’ Millet (como decía Ramon en Grito de lobos hace unos días), etc., espero que sufran tanto allí que queden rehabilitados para siempre.

___________________________________

Nota: después de una temporada de castigar cuerpo y mente con una absoluta falta de tiempo, y para tomar aire para lo que me espera en breve, me marcho unos días fuera. Si todo va bien, voy a ver cómo anda el mundo por el sur, y a la vuelta os lo cuento. Guardar calentito el Cajón y sus links amigos.



Hernández: mi regalo de Reyes

,
,




(piticliiiin)


- ¿sí?

- Hola, ¿Susana?

- Sí, soy yo. ¿Quién es?

- Le llamamos de la oficina de Oriente, le paso con sus Majestades los Reyes Magos.

- Joer.

- ¿Susana? Soy Melchor…

- ¡Qué fuerte! ¿Llamáis por las reclamaciones de la carta del año pasado?

- Pues no, no exactamente.

- Ah, que lleváis retraso: ¿de la carta del año anterior?

- Que no, que tampoco…

- ¿Pues entonces por cuál? Que ya he perdido la cuenta…

- No nos seas pesadita, que ya tendrías que saberlo: te podemos traer un tren eléctrico o convertir las cenizas en incienso, pero para lo de la paz del mundo, para que se acabe el hambre y esas cosas, tienes que escribir a los santos milagreros, ¡que nosotros sólo somos magos!

- No, si santa Rita, la de los imposibles, ya tiene un arsenal de peticiones, pero también me da largas…

- Ya, ya nos lo dijo en la cena de Navidad que tuvimos en el trabajo.

- ¡Qué fuerte! ¿Estaba Papá Noel también?

- No: ése pasa porque siempre bebemos vino y le da mal rollito que no haya coca-cola.

- Qué intransigencias, hay que ver… así hace esa pinta poco saludable, de candidato a infarto.
- Bueno, dejemos el tema, que nosotros te llamamos porque nos tienes hartos.

-
¿Yo????? Pero bueno, ¿¿esto qué es?? A ver, pásame con Gaspar…


(voces: si estamos con el manos libres, bonita; Nosotros SÍ nos ponemos de acuerdo!)
- Ah, perdón, es que no os hacía tan modernos

- Que tengamos que hacer el numerito de los camellos para vosotros no significa que no estemos al día. / Pues claro, que cada aparato nuevo que nos piden lo probamos nosotros: una especie de control de calidad.

- Jolín, qué día de sorpresas…

- A lo que íbamos, que este año no hemos aguantado ya más…


- ¿Es que he sido mala?

- No del todo. No se puede decir que seas mala persona, la verdad. Es más, con tu hijita eres todo lo buena que dios te da a entender.

- Bueno, ¿ahora hablamos de dios??? , ¿¿es que lo tenemos que meter a él también??

- Querida, somos un consorcio. Es lo que hay.
- Buf, me callo. Sólo espero que no hagáis un ERE, que la gente está muy necesitada este año…

- No, si ya… Que somos magos, oyes.

- Perdón, claro, claro. Seguid, que no he dicho nada.

- Pues eso, que no eres mala persona, pero llevamos siglos oyéndote lo de tus deseos imposibles, así que hace mucho que te quedas sin regalos.

- Eso, y queremos sugerirte que este año, a ver si en lugar de lo del hambre puedes pedir una licuadora, como todo el mundo…

- Si en lugar de lo de las guerras, que está muuuy complicado (hemos hecho una prospección de mercado y… uf), no querrías una lavadora, que la tuya hace tiempo que chirría peligrosamente…

- ¡¡Pero esto es una vergüenza!!

- No te pongas chula que hemos visto cómo despotricabas contra la monarquía, a ver si te ofrecemos sólo una lata de anchoas.

- Pero es que esas cosillas no son lo mío! Ofrecedme algo más, ¿no?

- ¡De eso nada!Déjala que hable.A veeeer, ¿qué quieres?

-
¿Podría ser al menos que se acabaran las dictaduras?

Ya os lo decía yo: mejor un mail con nuestra resolución y fuera.

Espera, dale una oportunidad.—Susana, hija, eso tampoco puede ser, queda fuera de nuestro alcance.
- Vaya por dios (este… pedidle perdón a vuestro socio, que me ha salido sin querer). ¿Podría ser que el PP dejara de mentir?

- (¿Será bruta?)- No, hija, eso sería tanto como pedirnos que desapareciera, y ellos, los que nos piden que tenga más fuerza, que la gente se trague sus mentiras, son mayoría y además tienen un cierto enchufe en otro departamento.

- Jo, pues vaya… Yo pensaba que dios no les iba a hacer ni caso, por malos.

- No, si no es él, es del departamento de compras, que como son los mejores clientes y han canonizado a unos cuantos de los suyos, pues… ya sabes cómo van estas cosas.

- ¿Qué se acaben las torturas?

- No.

- ¿Qué las grandes empresas empiecen a ser justas?

- Imposible.

- ¿Que los gobiernos hagan políticas limpias?

- Ni hablar.

- (silencio estilo cortaplumas)

- Bueno, pues ya me diréis, entonces…

- Querida, igual no lo has notado, pero hace años que, como no podemos traerte todas esas cosas del todo imposibles que pides, te regalamos amistad: personas excepcionales; sensibles, inteligentes, muchas de ellas escriben fantásticamente bien, personas que te rodean, te enseñan y hacen que tu vida sea más feliz.

- Ay, ¡¡eso sí!! ¿Es gracias a vosotros? Ya no podré criticaros más… ¡hay que ver qué maravilla de amigos tengo!

- También, que lo sepas, te hemos concedido otra cosa: capacidad para emocionarte ante la buena literatura y ante casi toda la buena música.

- ¿Cómo? Pero si la literatura me gusta desde que me regalaron las Rimas de Bécquer, como a los 7 añitos. Y la música, uuuufff, ¡¡creo que desde siempre!!


- Exactamente.


- ¿Entonces…?


- Sí, nosotros. Figúrate: aún eras virgen. (Scchhht, dijimos que nada de reproches a su moralidad tan ‘personal’; Que no, coñe, que era una referencia temporal nada más; Sin tonterías, que esta noche te quito la PlayStation.- Glups. Bueeeno).


- Increíble. Y, entonces, ¿qué proponéis regalarme a cambio de mis habituales cartas?


- Hemos pensado que lo mejor era mantenerte rodeada de grandes inmensas personas y, además, hacerte partícipe de una buena muestra colectiva que tiene, además, que ver, con tu amor a la literatura y por tu admiración a las personas valientes.


- Ay, lo de las grandes personas síiiii, pliiiiissss. Haced además que sepan que las quiero tanto, que las valoro como nadie, que son tan importantes para mí… ¿Y eso otro, la “muestra colectiva”?


- Tema “grandes personas” chaaaaaaaan, concedido!!Por supuesto.Eso, ahora ya saben cómo las aprecias: en cuanto lean esto se sabrán admiradas, queridas y necesarias para ti.


- Bueno, eso me alivia un poco ya…


- En cuanto a la “muestra colectiva”, te regalamos un importantísimo regalo: un poema de Miguel Hernández, para que homenajees su figura junto a buena parte de esas personas que tanto admiras…


- ¡Caramba! Cómo os lo agradezco… ¿Miguel Hernández, el que fuera cabrero y estudió cuanto pudo con grandes dificultades y mucha fuerza de voluntad? (a ver si le habéis puesto un nombre que puede llegar a ser tan común a uno de vuestros camellos y me quedo yo compuesta...)


- ¡Y sin novio! Sí, ya lo sabemos. Pero el Hernández por Oriente no se estila mucho... (jijiji).-- Que te calles-- Sí, el que resistió hasta el fin del lado del gobierno derrocado por Franco.


- ¿Una república, para más señales?


- (Gggrrrr.Aguanta, Gaspar, que por una vez que hablamos con ella−).

- No, si va a resultar que sois magos y, además, geniales.


- (sonrisas tan grandes que hacen hasta ruido: clink pataclak plussskk)


- (¡Jiji, te dije que al final caería! Scchhtttt, baja la voz.)

- Bueeeeno, este… gracias.

-
Que sepas que además tu Reina –otro pedazo de regalo nuestro te ha encargado unos pendientes en la tienda del todo a cien, que te hacen juego con los del año pasado.

- Para que dejes de decir que no te concedemos regalos. Que de mágicos nada. Que todos los reyes somos iguales y blablabla.


- Vaaaaale. Sólo pongo una condición.


- (Vas a ver tú). ¿Cuál, si se puede saber?


- Poder seguir leyendo MI poema de Miguel Hernández por más días y seguir tan magníficamente acompañada hasta mi próxima carta por lo menos…


- (el año que viene por SMS, que tiene menos sitio para pedir; pobre, si es que lo del hambre no lo solucionaremos en tres mil millones de años, ¿qué más da?Tú verás, pero con ésta, como quedes en contestar a su carta por SMS, nos quedamos sin saldo.-- ¿Entonces? ¿decimos que sí y ya está?Venga.—Dale.—


- CONCE DI DO ¡!!





Sigo en la sombra, lleno de luz; ¿existe el día?
¿Esto es mi tumba o es mi bóveda materna?

Pasa el latido contra mi piel como una fría

losa que germinara caliente, roja, tierna.

.
Es posible que no haya nacido todavía,

o que haya muerto siempre. La sombra me gobierna.

Si esto es vivir, morir no sé yo qué sería,

ni sé lo que persigo con ansia tan eterna.

.
Encadenado a un traje, parece que persigo

desnudarme, librarme de aquello que no puede
ser yo y hace turbia y ausente la mirada.
.
Pero la tela negra, distante, va conmigo

sombra con sombra, contra la sombra hasta que ruede

a la desnuda vida creciente de la nada.
.

Miguel Hernández
.
(Por la memoria de uno de aquellos grandes que nos arrancó la dictadura. Para que nunca se pervierta el sentido de su obra ni de su vida.)

* * *


Dijo de él Pablo Neruda:



Recordar a Miguel Hernández que desapareció en la oscuridad y recordarlo a plena luz, es un deber de España, un deber de amor. Pocos poetas tan generosos y luminosos como el muchachón de Orihuela cuya estatua se levantará algún día entre los azahares de su dormida tierra. No tenía Miguel la luz cenital del Sur como los poetas rectilíneos de Andalucía sino una luz de tierra, de mañana pedregosa, luz espesa de panal despertando. Con esta materia dura como el oro, viva como la sangre, trazó su poesía duradera. ¡Y éste fue el hombre que aquel momento de España desterró a la sombra! ¡Nos toca ahora y siempre sacarlo de su cárcel mortal, iluminarlo con su valentía y su martirio, enseñarlo como ejemplo de corazón purísimo! ¡Darle la luz! ¡Dársela a golpes de recuerdo, a paletadas de claridad que lo revelen, arcángel de una gloria terrestre que cayó en la noche armado con la espada de la luz!


(P.D. Feliz mágica jornada a todos!! En especial, a todos los que hace años que deseáis "milagros" casi imposibles, a todos los que hacéis que mi vida y hasta el mundo sea mucho mejor, y a todos los que os habéis sumado a la causa M.Hernández.).



El más popular de los amores animales

.



A pesar de la foto, ésta no es una de esas entradas ñoñas. En esta ocasión, más bien voy a tratar de arreglar lo que he dicho de algunos personajes en otras ocasiones. Y es que, aunque haya echado pestes en muchas ocasiones de ellos, cuando hay que reconocerles virtudes, una va y rectifica lo que haga falta. Y si hay que decir que no son tan malos como los he pintado siempre, pues va y lo digo. Porque, para mí, quien siente un potente amor animal, quien se sacrifica por dar cobijo a nuestros hermanos los animales merece como mínimo buena parte de mis respetos. Y ése es el caso del PP.

Para empezar, han argumentado votar en contra de que se discuta la Ley de Iniciativa Popular catalana –nótese que sacrifican incluso la publicidad gratuita que le harían a una de sus siglas− en contra de las corridas de toros para preservar esa hermosa especie que es el toro (lo de lidia se lo ponen ellos mismos; sin duda, tienen una amiga defensora a ultranza de la causa animal que se llama Lidia).

Para seguir, y siempre por amor a los animales, sus fuentes ideológicas fueron los que colocaron el buitre –o algo similar− como representante en la bandera patria. Decían ellos “una, grande y libre”. Y se referían a aquella señorial ave, por supuesto.

Pero la máxima muestra del amor animal nos ha llegado de la mano de Eugenio Hidalgo, ex alcalde de Andratx (Mallorca). Este buen hombre compra un terreno –rústico, naturalmente− expresamente para albergar a sus gallinas. No me diréis que no es tierno... Les hace una enorme construcción, para que a sus animales no les falte de nada. Dos porches, salón, dormitorios, comedor (donde es presumible que sólo se sirven menús vegetarianos), etc.. Y no penséis que se conforma con ponerles montones de palos de gallinero, ¡ni hablar!: todas las estancias están exquisitamente amuebladas, por supuesto.

Y encima tampoco se conforma con eso, no señor. Les monta una sofisticada instalación eléctrica. Será para que hablen con su prima, la Gallina de los Huevos de Oro o algo así, y con su abuelita doña Caponata, pero el caso es que les hace llegar la línea telefónica. Y eso no queda ahí: se sospecha que a las gallinitas de Hidalgo le encantan los dibujos de Piolín y el Pájaro Loco, por lo que ese gran Hidalgo, modelo de altruismo donde los haya, les instala dos antenas parabólicas.

Mi conclusión al leer la noticia es la de que menudos huevos ha de tener este señor, ¿verdad?
.



El sentido del humor de los diarios

.

Como tantas mañanas, me he comprado el diario al bajar del autobús, camino del trabajo. No recordaba qué día era hasta que he empezado a leer; entonces sí, he recordado que es el día de las bromas, de las tomaduras de pelo, y he ido descubriendo los cambiazos de la realidad que ha puesto el periódico.


  •  Que dicen que Rouco Varela ha dicho que sin la familia cristiana Europa se quedaría sin hijos. Es más, que se quedaría sin amor. Sí, claro, ¡venga ya! ¿Quién va a creerse que alguien haya dicho que sólo los católicos pueden sentir amor? Y no los ateos, los agnósticos o los musulmanes, por decir algo… Que en Europa sólo tienen hijos los tocados por la fe cristiana. ¿Y los demás que se supone que tenemos? ¿Perros? ¿Geranios? ¿Barbies integristas? Andaaaa, cómo se han pasado!!


  • Que dicen que las grandes fortunas han ganado en el 2009 un 27% más que en el 2008. ¿Quién va a creerse ese dato? Cuando todos los demás estamos pasando penurias en el peor año de la crisis, las grandes fortunas van a haber ganado, no ya un montón de pasta, como el año pasado, sino incluso casi un 30% más que el año anterior, una cifra que viene a ser unos 7.000 millones de euros (más). Del todo imposible, claro. Equivaldría a decir que la crisis acentúa las diferencias entre clases, que ellos se aprovechan de lo que nosotros perdemos. Y eso sólo puede ser fruto de una mente calenturienta fraguando bromas…

  • Además, nos cuentan que los insectos son el último avance de la industria militar estadounidense. Que les implantan chips y les controlan el vuelo y hacen que puedan reconocer terrenos, que porten sensores de guerra química, etc. ¿Quién se va a creer este guión de película de ciencia ficción de serie B? Como si creyéramos que van a dedicarse a manipular seres vivos, en lugar de investigar curación de enfermedades, erradicación del hambre, etc. Y entonces qué, ¿si me pica una abeja-guerrera van a venir los marines a reconocer el parque donde paseamos el perro y yo? ¿Cuando ponen huevos les salen microchips? Será entonces porque no son suficientemente cristianos… En lugar de ser fruto de la Creación, los insectos deben de ser hijos de Alá o de Satanás, suponiendo que para Rouco Varela sean personajes distintos.
  

Lo dicho, ¿quién iba a creer que el mundo era así de mezquino y estaba así de loco? Anda, menudo sentido del humor el de los diarios de hoy…

.

Avanzando sin ataduras: el 'grito' coral de los lobos

.


.
A veces, qué lamentable, pienso que es injusto investigar nuevas voces blogosféricas. Por aquí se estila un maravilloso quid pro quo que admiro, pero que en justicia reconozco que a veces cuesta dioses y ayuda, horas de sueño y algunos otros sacrificios poder corresponder. Mis blogs amigos escriben mucho. Piensan muchísimo. Recomiendan vídeos, películas o autores que hay que rastrear para oír sus verdades. Y saben tanto y lo dicen tan bien, que es difícil resistirse a su entusiasmo, y explorar sus galerías, sus asombros, sus rabias o sus sonrisas. Mis amigos bloggers son grandes como grandes mundos.



Y el tiempo nos somete a un sacrificio inacabable también. Cosas de aquellas que garantizan una supervivencia amable. No impecable, sólo, apenas, vivible. Y llegar a todo y a todos. No descuidar a la Reina, protagonista absoluta del tiempo de ocio que permanezca… Pero tampoco a la madre de la madre de la Reina, de salud más endeble, y previsiblemente de extinción anterior a la propia. Y tampoco a esa segunda familia elegida, de entre todas las posibles, para permanecer en una, a través de los tiempos, que son los grandes amigos. Los amigos-hermanos. A los que quiero, necesito y me tienen, y sin los cuales tendría yo el mismo sentido que una cometa sin aire. Un molino de viento sin aire. Una veleta o un avión de papel. Sin aire no vivo. Son mis pulmones y su oxigenación llega precisa para renovarme la vida. Una y otra vez, pacientemente, obstinados en hacerse imprescindibles.

Luego hay una categoría de amistades ‘imposibles’, inverosímiles y casi impensables, pero que una siente con una fuerza nutricia similar a la de la electricidad, que no vemos pero nos ilumina. Encienden mis focos. Me arropan con su calor cuando hiere duro el invierno. Componen una hoguera que tiende manos y reconstruyen un hogar desde donde se hallen. En la otra punta de Barcelona, en Galicia o en Buenos Aires. Pero, hay que vivirlo para sentir algo así: una se cae, y no le sueltan la mano. Personas especiales que me presentó este mundo tan extrañamente próximo. Cierro los ojos, y son también hermanos. Y sé que sufren por mi sufrimiento, porque el suyo se convierte en uno mío de primer orden.


Y hay alianzas que se construyen por amores en común. Las parejas de mis amigos-hermanos son también mi familia, porque quieren y les facilitan la vida a los que quiero. Luego, puede ser que, felizmente, tenga afinidades de otros tipos. Pero juro que a priori los amo. Amo sus apoyos, amo la sonrisa que se dibuja en el rostro de mi hermano-amigo cuando se le nombra. Amo la felicidad que se intuye en sus miradas soñadoras. Amo que “se disculpen” por mail por no tener tiempo para un encuentro conmigo, porque un amor grande como una atmósfera les rodea y les secuestra de felicidad. Amo también, no podía ser de otra forma, lo que ellos aman.

Amo, y no sé explicarlo mejor, a cuantos les aman. De esos ‘otros’ amigos que cuesta explicar a quien no lo sienta que formen parte de una, me emocionan sus muestras de fidelidad, de seguimiento, de entrega. En multitud de ocasiones siento el instinto de entrar en casas ajenas para agradecer presencias en quien amas. Te sientes incondicional de aquella amistad que ha defendido a alguien que te importe ante un ataque injusto. Y te vuelves intolerante con quien ha funcionado moviéndose hacia el sol que más calienta. Con frecuencia descubro que yo tolero menos su ‘infidelidad’ hacia los afectos que la persona directamente afectada. Y es que ante los “míos” soy leona. Cuanto puedo tener de dulce –que es mucho− puede transmutarse en dureza feroz si hieren a miembros de mi clan afectivo.

Y veo a los amigos de los amigos que quiero en sus casas. Las de ‘verdad’ o las virtuales. Y siento el impulso de visitarlos, de agradecer, de comunicarles ésas y otras afinidades. Pero sale el cerebro que controla los minutos, las horas, los días y las semanas. Sale ese controlador cómplice y desagradable a un tiempo. Y me cuenta que no puedo subdividirme más. Que acabar cuesta arriba a las tantas, sin fuerzas, sin mente, sin haber aparcado los afectos de parte de la Reina o de la desconexión –que a veces es lo mismo que hacerlo de parte de una misma− es injusto para una y otros.


Todo esto viene a que crear un blog colectivo, en el que nuestro aullido, habitualmente de lobos solitarios, pueda ser coral, me parece un gesto importante. Lo he dicho hace poquito: el peor defecto de la izquierda es que hace una terrible oposición, y que tiende a dispersarse. Tener una iniciativa en sentido opuesto, apostando por lo que tenemos en común y no en lo que diferimos, poder hablar libremente, sin someternos a las amenazas de los anunciantes o a las subvenciones, me parece un proyecto importante y valioso, y juro que me gustaría tanto que saliera adelante, y que cada vez nos juntáramos más inconformes, y gritáramos más, e hiciéramos más ruido…


Pero por lo que he dicho antes, por esa otra forma de alcanzar amigos, y amigos de amigos, que exista un blog colectivo también tiene un algo egoísta, y que se parece a estar rodeado por lo más inteligente, amable y encantador del mundo mundial blogosférico. Aunque anda dando sus primeros pasos, aunque éstos son unos días peculiares en que la mayoría (yo incluida) tenemos compromisos familiares o ritmos distintos por lo menos, a pesar de todo, uno entra en Grito de Lobos y se siente rápidamente en casa. Y por eso, como hormiga anfitriona del blog, me permito invitaros a daros un paseo por allí y a participar cuanto queráis. Yo aprovecho para dar las gracias a todos los compañeros de lobo-fatigas por su coraje, y a los dioses por haberme situado entre tantos buenos amigos y adonde empiezan a llegar ya amigos de amigos. Sin ataduras, por fin.


.