Cosas para las que no da mi coco (III)



Ramon Morros, ese inteligente reaparecido en el Cajón, ya soñaba con inventarlo de pequeño. Un 'ordenador', pero en el sentido literal de la palabra. Unos años (no tantos) más tarde, sigue pendiente ese ‘ordenador mágico’ de su fantasía y, desde que me lo contó, también de la mía. Incluso podemos ir algo más allá: tanta modernidad y nadie se inventa una casa autoordenable. Ya hay aparcamientos automáticos, que leen el código de barras de tu ticket y te traen el coche desde vete tú a saber qué recóndito subsuelo. Debería haber una bandejita en las casas donde poner los cachivaches, el escáner los iría repartiendo según su utilidad y tamaño. Agenda: tercer cajón de la cómoda, sector extremo izquierdo; parasol playero: fondo de altillo, segunda puerta a la derecha. Aviso: lata de melocotón en almíbar caducado; presione “sí” para descartar. Aviso grave: tres tomates empiezan a andar solos por la nevera; presione “sí” para proceder a su asesinato y posterior descarte. Y así…

8 comentarios:

imaginari dijo...

En una revista, de las que últimamente se encuentran en las tiendas de todo a 1 €, revistas parecidas a otras más conocidas pero con articulistas sin estilo propio que imitan a los mejores y donde el papel, la calidad de impresión y el diseño dejan mucho que desear pero que sorprende por lo dispar y extraño de sus anunciantes, me llamó la atención uno que puede que te interese y que decía así:

ORDENADORES RESET

Somos una empresa especializada en ordenar el desorden de su hogar.
Disponemos del personal más cualificado (Asistentes de Configuración) para solucionar sus problemas domésticos.
Desde nuestro Panel de Control Desfragmentamos en Tareas Programadas con nuestras Herramientas Administrativas todos los Componentes Integrados de su Sistema doméstico. No Agregamos, Quitamos.

Liberamos Espacio y Restauramos su Sistema doméstico.

Opciones de Inicio de obras y Tareas a realizar, a convenir.

Ofrecemos Actualizaciones Automáticas.


Ya ves Susana, la oferta de mercado es inagotable y bien ordenada.

MARIEL dijo...

Quizá si la mujer hubiera ganado más espacio todavía, el Gran Ordenador ya se hubiera inventado. Mientras queden rastros de Yo soy el Macho Proveedor y Ella Cría los Hijos y Hace las Compras y Provee un Poco, También, no lo habrá.

Entonces ponemos música de fondo, nos calzamos las jogginetas, pensamos que la casa es después de todo nuestro refugio y ... ordenamos (pero no demasiado, que una casa que está viva no es un museo).

Me encantaron la foto y el afiche, también. Ese don de lo ruso para pertenecer al pasado y parecer señalar, siempre, la vanguardia.

Besos desordenados, sí.

Ramon Morros dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ramon Morros dijo...

Dios mío, salgo en portada del Cajón! Una gran responsabilidad.

En Estados Unidos hay empresas que se dedican a organizar los garajes de las familias . Con los años y las teletiendas varias, máquinas para abdominales y glúteos perfectos, cortadoras de césped con conexión WiFi, el mítico Pump-and-Seal y otros engendros inútiles, acaban arrinconados por las nuevas adquisiciones (esas sí, imprescindibles) y se van acumulando incontroladamente, de forma que los propietarios pierden el control de su casa. Por un módico precio, dichas empresas ofrecen restaurar el orden y recuperar el espacio para seguir almacenando. Supongo que, lo que eliminan de los garages, vuelve remozado a la cadena consumista, con lo cual se cierra de forma perfecta el círculo, con benefícios empresariales, clientes satisfechos y la economía viento en popa.
Qué mierda que no tengo garaje! Me siento expulsado del paraíso.

Ramon dijo...

Estoy hasta el gorro de casas domóticas. Ni te figuras. Es el no va más. La leche. Hasta que llega la naturaleza y jode el invento (y yo aplaudo a la naturaleza con pasión de facha... ya sabes, esa reconcentrada satisfacción que ponen los fachas en las desgracias derivadas de los desórdenes morales de los demás... porque para mí las casas domóticas son eso, un desorden moral). Te cuento...

En cierto pueblecito que puedes suponer una parejita de pijos millonarios se construyeron una casa domótica conectada a un ordenador y a la línea telefónica, naturalmente. Desde su urbano rincón marcaban el tres tres tres y la calefacción se ponía en marcha. Así cuando llegaban la casa estaba como un turrón. Marcaban el tres dos ocho y el ordenador les informaba de cómo andaba el carburante. Marcaban el siete tres uno y unos sensores adivinaban que faltaban canelones en el congelador. La parejita eran felices, rabiosamente felices, y todo el pueblo les miraba con indisimulada rabia. Hasta que un rayo les jodió el invento y en un instante se quemaron millones y más millones.

Pero te diré, el ordenador coherente, es decir, que ordena y punto, eso es otra cosa. Eso ya no es casa domótica, eso es casa a secas. Una necesidad urgente: como la lavadora.

Petons.

Kanela dijo...

La de horas que me ahorraria yo si existiera la maquina esa. Me ha hecho gracia el anuncio de imaginari. A ver si a alguien le da por inventarlo ahora que tu lo dices alto y claro,que somos muchos que necesitamos esa maquina. Besos.

emeygriega dijo...

¿Ese maravilloso ordenador sería la Deus Machina?
Que algún día se invente! Amén.

sin reglas dijo...

no se si deberia decirlo, yo hace años (muchos) me rendi.
lo tengo todo desordenado.
mientras no me ataque (del todo) la enfermedad del aleman ese, recuerdo en que monton esta cada cosa.

¡ah! una ventaja adiccional: ya tenemos tema de conversacion cuando alguien me visita.

una anecdota malvada; mis amigos dicen que pululando por mis laberinticos montones de libros y otras cosas inservibles anda hace meses perdido un pizzero. desmiento rotundamente el rumor (al segundo dia encontro la salida, ahora o me cocino o salgo a restaurante).

no lo deberia decir, pero como soy un bocazas siempre lo digo todo: echo de menos tu presencia. quiero una hoja de reclamaciones para quejarme de crearme adiccion y luego tirarme cual trapo usado (¡¡peor!! ¿usado? ni eso).